Comenzó la influencia de"El Niño"

Las lluvias trajeron alivio al trigo en el sur de Santa Fe y renuevan las expectativas de cosecha

Las lluvias trajeron alivio al trigo en el sur de Santa Fe y renuevan las expectativas de cosecha

Las lluvias llegaron justo para los lotes de trigo.
La región recibió un promedio de 48 milímetros y varias localidades superaron los 80 mm. Los técnicos destacan que las precipitaciones llegaron en un momento clave para definir los rindes y advierten que los mejores lotes podrían superar los 40 quintales por hectárea
09-10-2026 12:02 PM
La región recibió un promedio de 48 milímetros y varias localidades superaron los 80 mm. Los técnicos destacan que las precipitaciones llegaron en un momento clave para definir los rindes y advierten que los mejores lotes podrían superar los 40 quintales por hectárea

Las lluvias registradas durante los primeros días de octubre marcaron un punto de inflexión para el trigo en el centro de la región pampeana. Después de semanas afectadas por la falta de agua y las heladas, las precipitaciones llegaron en una etapa decisiva para la definición de los rindes y permitieron recuperar parte de las expectativas de cosecha en el sur de Santa Fe.

Según el último informe de la Guía Estratégica para el Agro (GEA) de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), la región recibió un promedio de 48 milímetros, con registros que superaron ampliamente esa cifra en varias localidades. Ramallo encabezó las mediciones con 102,8 mm, seguida por Pujato, con 97 mm; Zavalla, con 85 mm; Rosario, con 83 mm; y Montes de Oca, con 80,4 mm.

El impacto fue significativo para los cultivos, que venían mostrando señales de deterioro por el déficit hídrico y las bajas temperaturas registradas a comienzos de septiembre. Los técnicos estiman que los lotes que recibieron más de 40 milímetros tienen posibilidades de recuperar parte de su potencial productivo.


El agua llegó en un momento clave
El trigo atraviesa etapas determinantes para establecer su rendimiento. Actualmente, el 3% de los lotes está en floración, el 17% en espigazón, el 25% en espiga embuchada, el 30% en hoja bandera y el 25% en encañazón.

En ese contexto, las precipitaciones aportan la humedad necesaria para atravesar el período crítico y limitar las pérdidas que amenazaban con profundizarse por la falta de agua.

El cambio también se refleja en el estado de los cultivos. De acuerdo con el relevamiento de GEA-BCR, los lotes en condición regular disminuyeron cinco puntos porcentuales durante la última semana y representan ahora apenas el 2% del área evaluada. En tanto, el 10% se encuentra en estado excelente, el 53% muy bueno y el 35% bueno.

Aunque los especialistas descartan repetir los rindes excepcionales de la campaña anterior, las lluvias permitieron sostener expectativas favorables. En buena parte de la región vuelve a proyectarse una cosecha superior a los 40 quintales por hectárea.



Qué rindes esperan en el sur de Santa Fe
Las estimaciones varían según la zona y el impacto que tuvieron la sequía y las heladas sobre cada lote.

En Carlos Pellegrini, los técnicos consideran que las lluvias llegaron a tiempo para recuperar parte del potencial perdido y mantienen una expectativa cercana a los 40 quintales por hectárea, aunque calculan rindes un 20% inferiores a los del año pasado.

En Cañada de Gómez, las proyecciones son más alentadoras y superan los 50 quintales por hectárea. En María Susana, Casilda y Sanford, las estimaciones se ubican entre 40 y 50 quintales.

Por su parte, en Bigand, las precipitaciones favorecieron especialmente a los lotes que recibieron más de 30 milímetros, donde el rendimiento potencial ronda los 40 quintales por hectárea. Sin embargo, persisten daños por las heladas, con pérdidas de macollos y plantas en algunos sectores. En los cuadros más afectados, las mermas podrían alcanzar el 20%.

En el norte bonaerense, las expectativas son superiores. Los técnicos de Pergamino y Rojas estiman que algunos lotes podrían alcanzar entre 60 y 65 quintales por hectárea, aunque advierten que las condiciones climáticas de las últimas semanas y la presencia de mancha amarilla limitan las posibilidades de repetir los resultados extraordinarios de la campaña pasada, cuando se alcanzaron entre 80 y 90 quintales.

El fenómeno de El Niño y las nuevas lluvias
El consultor de GEA-BCR, Alfredo Elorriaga, señaló que la primera semana de octubre representa un cambio en el comportamiento de las precipitaciones sobre el centro de la región pampeana.

Según explicó, comenzó a consolidarse una circulación atmosférica más propia de la primavera, con mayor humedad aportada por masas de aire cálido provenientes del norte y noreste. Estas condiciones favorecen el desarrollo de lluvias y tormentas más extendidas.

Los pronósticos para los próximos días anticipan nuevas precipitaciones sobre el centro y noreste del país, alternadas con períodos de estabilidad, hasta mediados de octubre.

Para el sector agropecuario, la continuidad de estos aportes será determinante para completar el llenado de los granos y sostener tanto el rendimiento como la calidad del trigo.

Tras semanas de preocupación por la falta de agua, las últimas lluvias renovaron las expectativas de los productores. Si bien el resultado final dependerá de la evolución del clima y de la sanidad de los cultivos, el agua llegó en un momento decisivo para evitar mayores pérdidas y apuntalar la próxima cosecha.

5