El Gobierno de la Provincia de Santa Fe ingresó en la fase definitoria de la primera etapa del nuevo Desvío Giardino, la infraestructura estratégica proyectada sobre la Ruta Provincial N° 91 para canalizar el flujo de camiones hacia el complejo agroexportador de Timbúes, entre los departamentos San Lorenzo e Iriondo. La obra ya alcanzó un 95 % de ejecución global, consolidando el enlace con la Autopista Rosario-Santa Fe y la rotonda de distribución.
Al evaluar el estado del corredor, el ministro de Obras Públicas, Lisandro Enrico, remarcó la magnitud del desarrollo: “Ya alcanzamos el 95 % de esta primera etapa para el desvío del tránsito pesado hacia los puertos de Timbúes. Tenemos la rotonda operando, la conexión con la Autopista resuelta y prácticamente el corredor principal hormigonado. El desvío viene a mejorar la vida en las localidades atravesadas por camiones los 365 días del año”.

Según los registros técnicos de la Dirección Provincial de Vialidad (DPV), los frentes concluidos abarcan la rotonda que articula la conexión con la RP 91, la totalidad del hormigonado de subida y bajada hacia la Autopista Rosario-Santa Fe en sentido a Rosario, y la calzada troncal que une la ruta provincial con el trazado autopistista.
Los plazos del puente sobre el Río Carcarañá
El punto neurálgico y de mayor complejidad de esta fase reside en el puente sobre el Río Carcarañá. Al respecto, el administrador general de la DPV, Pablo Seghezzo, precisó que la estructura entrará en su etapa final durante las próximas semanas: “En el puente quedan aproximadamente 45 días de trabajo. Resta colocar la última losa de aproximación y la protección general. En este último mes y medio de obra solo resta terminar 100 metros de vereda, 300 metros de defensas New Jersey y la colocación de geoceldas en los taludes”.

En simultáneo, las cuadrillas provinciales avanzan al 60 % en la elevación de líneas eléctricas de alta tensión en tres puntos neurálgicos del trazado. Se trata de una intervención preparatoria indispensable para la posterior construcción del puente ferroviario sobre la Ruta Nacional N° 11, estructura que habilitará el empalme definitivo del tránsito pesado con el ejido portuario de Timbúes. Esta primera etapa demandó una inversión directa del gobierno provincial superior a los 41.000 millones de pesos.
Segunda etapa y el impacto en Villa La Rivera
Con la finalización de los primeros tramos a la vista, el gobierno santafesino alista la maquinaria para el despliegue de la segunda etapa. La fase complementaria cuenta con una inversión que supera los 65.000 millones de pesos y dispone de financiamiento internacional conjunto a través de la Corporación Andina de Fomento (CAF) y el Banco Interamericano de Desarrollo (BID). El paquete de obras contempla 11 kilómetros de repavimentación en los accesos viales directos a Timbúes, la construcción de dos rotondas de gran escala, el cierre operativo de la etapa inicial e intervenciones de mejora de calzada en las localidades de Serodino y Totoras.
A pesar de la celeridad y el volumen de inversión inyectado en el corredor portuario, los plazos de obra marcan una realidad compleja para el entorno urbano inmediato: los vecinos de Villa La Rivera deberán atravesar al menos una cosecha gruesa más conviviendo con el colapso vehicular y el tránsito incesante de camiones sobre la RN 11 y la RP 91 hasta tanto el circuito alternativo funcione de manera integral.








