Una situación de extrema sensibilidad comunitaria y riesgo operativo encendió las alarmas en el barrio Fonavi Oeste de la ciudad de San Lorenzo. La empresa prestataria Litoral Gas emitió una serie de intimaciones formales dirigidas a vecinos del complejo para que procedan a regularizar, adecuar o retirar construcciones particulares que fueron levantadas de manera irregular sobre las trazas de las cañerías de media presión. Desde la compañía advirtieron que la ocupación indebida de estos sectores vulnera las normativas de seguridad vigentes, dificulta las tareas de inspección técnica y expone a cientos de vecinos a un potencial corte del suministro.
El eje del reclamo reside en el avance de obras particulares sobre espacios públicos donde se encuentran emplazadas las redes de distribución. Con el paso de los años, distintos frentistas desarrollaron ampliaciones edilicias, habitaciones y cerramientos perimetrales que terminaron cubriendo el trazado subterráneo del gasoducto urbano, una anomalía que infringe las disposiciones regulatorias nacionales del sector gasífero.
La imposibilidad técnica de detectar fugas
El representante técnico de Litoral Gas, Andrés Romagnoli, explicó los alcances de la problemática y fundamentó la postura preventiva de la distribuidora. Según detalló el vocero, el marco regulatorio establece de forma taxativa que las cañerías de media presión deben permanecer siempre en espacios de dominio público y bajo ninguna circunstancia pueden quedar confinadas debajo de estructuras habitacionales o recintos cerrados.
El principal obstáculo que genera este escenario es la imposibilidad de ejecutar las tareas de rutina para la detección temprana de pérdidas. Romagnoli señaló que los equipos técnicos de la empresa recorren periódicamente a pie las veredas utilizando instrumental específico de alta sensibilidad para identificar pequeñas emanaciones de gas antes de que acumulen volumen. Al quedar la red sepultada bajo losas, pisos o habitaciones particulares, la detección preventiva queda completamente anulada. En ese sentido, el representante advirtió que si se produce una pérdida de media presión en el interior de una habitación o por debajo de una vivienda, el personal técnico no tiene forma de detectarla hasta que el olor a gas ya se encuentra esparcido en el ambiente, configurando un riesgo inminente de explosión o intoxicación.
Accesibilidad a gabinetes y llaves de corte
Más allá del monitoreo de fugas subterráneas, la empresa insistió en la necesidad operativa de recuperar el libre acceso a las instalaciones complementarias. Las intimaciones buscan despejar el paso hacia las cañerías maestras, los nichos, los gabinetes de regulación y las válvulas de corte general, elementos que deben estar despejados ante cualquier emergencia técnica o siniestro que requiera interrumpir el flujo de gas en cuestión de segundos.
La presencia de rejas, tapias y construcciones clandestinas impide que las cuadrillas de guardia actúen con la celeridad que exige una contingencia en una red presurizada, comprometiendo no solo a la vivienda en infracción, sino a las edificaciones linderas del barrio.
Diálogo vecinal para evitar una interrupción masiva
Frente al temor generado en la comunidad, desde Litoral Gas remarcaron que el objetivo primordial de las notificaciones no es proceder a una suspensión intempestiva del servicio, sino abrir una instancia de diálogo que permita coordinar las reformas necesarias en conjunto con los vecinos.
No obstante, Romagnoli fue enfático respecto a los plazos y la responsabilidad civil de la empresa: si no se verifican avances concretos ni voluntad de adecuación para liberar las cañerías, la prestataria se verá obligada a interrumpir el suministro para salvaguardar la seguridad pública. Un corte de estas características representaría un impacto mayúsculo, dado que podría alcanzar a unas 450 familias del Fonavi Oeste, con el perjuicio añadido de que la posterior reconexión técnica en instalaciones de esta magnitud demanda trámites y verificaciones domiciliarias sumamente complejas y demoradas.
A pesar de la tensión, desde la distribuidora destacaron que varios residentes ya tomaron la iniciativa y comenzaron a realizar consultas técnicas para readecuar sus cerramientos y liberar las trazas comprometidas. La prioridad en el corto plazo será alcanzar acuerdos sectoriales que permitan garantizar los estándares de seguridad sin privar a los vecinos de un servicio esencial en sus hogares.







