El senador Armando Traferri ingresó en la Cámara de Senadores un proyecto de ley que crea el Programa Provincial de Evaluación, Seguimiento y Fortalecimiento de la Comprensión Lectora en el Nivel Secundario, destinado a los estudiantes de establecimientos de gestión estatal y privada de toda la provincia.
La iniciativa busca promover el hábito de la lectura y desarrollar las capacidades de comprensión, interpretación y análisis de textos, entendidas como herramientas fundamentales para el aprendizaje, el pensamiento crítico y el desarrollo autónomo de los jóvenes. Para ello, prevé la realización de evaluaciones diagnósticas periódicas, la creación de un Taller Provincial de Fortalecimiento de la Comprensión Lectora para acompañar a quienes presenten dificultades, y la capacitación de los docentes del nivel.
Uno de los aspectos centrales del proyecto es su origen: la propuesta nació de los estudiantes de la Escuela de Enseñanza Secundaria Orientada N° 438 de San Lorenzo, en el marco de su participación en el programa “Jóvenes al Senado” que el legislador impulsa en el departamento.
“Esta iniciativa nace de una necesidad concreta que identificaron los propios jóvenes en su experiencia educativa cotidiana. Escuchar a los estudiantes, reconocer sus inquietudes y transformar sus propuestas en proyectos de ley es una manera de fortalecer la participación ciudadana y de acercar las instituciones a quienes representan el futuro de nuestra sociedad”, expresó el legislador sanlorencino.
El senador remarcó que la comprensión lectora es una capacidad que atraviesa todas las áreas del conocimiento. “Leer no es solo reconocer palabras, es comprender, interpretar, relacionar ideas y sacar conclusiones propias. Un estudiante necesita entender una consigna para resolver un problema de matemática o interpretar una fuente histórica. Por eso, cuando hay dificultades de comprensión lectora, se ve afectada toda la trayectoria escolar, no solo una materia”, señaló.
El proyecto establece que las evaluaciones tendrán carácter diagnóstico y formativo, y que sus resultados no podrán usarse para determinar la promoción o la repitencia de los estudiantes, ni para prácticas de sanción o estigmatización. La información individual será confidencial y se utilizará exclusivamente con fines pedagógicos. La autoridad de aplicación será el Ministerio de Educación provincial.
“Como vengo manifestando permanentemente, estoy convencido de que la mayoría de los problemas que tenemos como sociedad radican en la educación. Por eso trabajo de manera incansable para aportar ideas, proyectos y soluciones. Esta es, hoy, la gran tarea que desde todas las estructuras del Estado debemos darnos”, concluyó Traferri.







