Un insólito episodio se registró durante un control vehicular realizado este viernes a la madrugada en el extremo norte de Rosario. Un automovilista de 28 años dio positivo en el test de alcoholemia y no tenía seguro para circular, pero su vehículo no pudo ser remitido al corralón porque no había grúas disponibles para realizar el traslado.
El procedimiento tuvo lugar en la zona de bulevar Rondeau y la colectora exterior de avenida Circunvalación, en el límite con Granadero Baigorria. Allí, efectivos del Comando Radioeléctrico interceptaron al conductor, oriundo de esa ciudad, y advirtieron que tenía olor a alcohol mientras verificaban la documentación.
Ante esa situación, personal de la Guardia Provincial le practicó el test de alcoholemia, que arrojó un resultado de 0,85 gramos de alcohol por litro de sangre. Los agentes le retuvieron la licencia de conducir y labraron las actas de infracción correspondientes, tanto por el resultado positivo como por la falta de seguro obligatorio del Volkswagen Vento.
Sin grúas para trasladar el vehículo
Tras constatar las infracciones, los policías solicitaron una grúa para trasladar el automóvil al corralón. Sin embargo, según el reporte oficial, no había servicios de remolque disponibles en Rosario ni en Granadero Baigorria a esa hora de la madrugada.
Ante la imposibilidad de concretar el traslado, los efectivos labraron un acta de cese de conducción y finalmente entregaron el vehículo a otra persona, identificada como Brian A. P.
Así, pese a que el conductor había dado positivo en el control de alcoholemia y circulaba sin la cobertura obligatoria, el automóvil no fue secuestrado. La falta de grúas disponibles impidió completar el procedimiento previsto para retirar el vehículo de circulación.








