Otra vez...

A balazos y con autos destrozados acabó un partido del fútbol local

La policía debió dispersas a las barras del local que la emprendió contra los vehículos de los visitantes y hasta con los jugadores. Fue durante un match de la Liga Sanlorencina de Fútbol que se jugó...¡sin público!


El partido que anoche disputaron Timbuense y General San Martín por la Liga Sanlorencina de Fútbol Torneo Liga) terminó en una enorme batahola que incluyó corridas, golpes, balazos, rotura de autos y algún que otro lesionado.

Como una réplica de los peores momentos del fútbol argentino cuando hinchas de Boca y Chacarita protagonizaban escenas repudiables, ahora la rivalidad entre estas dos instituciones parece ser la novedad.

Vale recordar que poco tiempo atrás, cuando a Timbuense le tocó visitar Puerto San Martín, la parcialidad de General San Martín los sacaron corriendo y la policía debió intervenir cuando toco se fue de las manos; incluso es recordado que un jugador de los visitantes saltó un alambrado y se sumó a repartir tortazos.

Ahora fue el turno de la “vendetta” de los locales y no tuvieron mejor idea que recurrir a la violencia.

Ya con el encuentro a punto de finalizar (3 a 3 fue el resultado), los hechos estallaron ¡Y menos mal que no había hinchas presentes! Es que, debido al antecedente indicado, la policía consideró, con buen tino, que no hubiese simpatizantes locales ni visitantes. Claro, jamás imaginaron que ni siquiera así se evitaría la violencia.

El encuentro de la primera división finalizó 3 a 3 y fuera del estadio, sobre el cierre del encuentro y según indica el parte oficial policial,

Un grupo de barras amenazó con arrojar piedras y romper vehículos movilizándose por calle Rivadavia hacía calle 25 de Mayo, donde está el ingreso de los visitantes, en este caso, General San Martín.

“les vamos a romper todo”, vociferaron, y de inmediato comenzaron a recoger piedras y otros elementos contundentes.

La policía trató de disuadir a los irracionales, pero no hubo caso. Algunos de los violentos rodearon al sub comisario local y lo empujaron haciéndolo caer al piso, provocándole una lesión en el cráneo que le mereció cuatro puntos de sutura.

De inmediato, sus colegas efectuaron varios disparos con armas antitumulto (alguien también utilizó un arma reglamentario con disparos al aire) y fue entonces que los barras retrocedieron, pero arrojándoles a los agentes todo tipo de elementos contundentes.

A la par, otro grupo de hinchas arrojaban piedras y palos contra los vehículos de los jugadores y dirigentes de General San Martín.

Finalmente, lograron dispersas a los sinvergüenzas que, insultando, se fueron a sus casas.

Entre los autos rotos hay que sumar un móvil de la policía.

 

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