La Ruta Nacional 34 volvió a ser el escenario de un violento siniestro vial que, por fortuna, no terminó en una nueva tragedia fatal. Durante la madrugada de este lunes 25 de mayo, una camioneta y un camión protagonizaron un fuerte choque mientras circulaban en jurisdicción de la localidad de San Genaro, a unos 125 kilómetros de la ciudad de Santa Fe.
El accidente tuvo lugar precisamente a la altura del kilómetro 84 de la mencionada traza vial. Al arribar al sector del impacto, los efectivos de las fuerzas de seguridad locales se encontraron con una escena impactante: una camioneta Toyota Hilux de color blanca que, producto del choque, terminó completamente desplazada de la calzada y volcada dentro de una zanja sobre la mano izquierda (en sentido San Genaro – Centeno), mientras que el camión de carga involucrado quedó detenido a un costado de la banquina.

A pesar de la espectacularidad del vuelco y la severidad de los daños materiales en los vehículos, fuentes policiales confirmaron a Aire de Santa Fe que los conductores sufrieron lesiones de carácter leve y que, tras ser ingresados en el centro de salud de la zona, se determinó que no presentaban heridas que pusieran en riesgo sus vidas.
La “Ruta de la Muerte”: Una traza colapsada que no da tregua
Este nuevo incidente en cercanías de San Genaro no hace más que profundizar la enorme preocupación de los transportistas, automovilistas y vecinos de la región, quienes coinciden de manera unánime en catalogar a la Ruta 34 como una verdadera “ruta de la muerte”.
El tramo que conecta el Cordón Industrial con el centro y norte provincial se encuentra sometido desde hace años a un deterioro sistemático y a un colapso logístico inadmisible. El intenso flujo de transporte pesado que se dirige hacia las terminales portuarias satura diariamente una calzada angosta, sin banquinas seguras, mal señalizada y repleta de deformaciones por el peso de los acoplados.
Cada cruce o maniobra en la Ruta 34 se transforma en una ruleta rusa para los trabajadores del volante y los vehículos particulares. En el Cordón Industrial y las localidades intermedias como Totoras, San Genaro o Centeno, la indignación crece al compás de las estadísticas: mientras la política sigue dilatando las promesas de transformación en autopista o autovía, los accidentes diarios demuestran que las tragedias viales corren desde atrás y que, en la Ruta 34, cualquier error o bache se cobra vidas.






