Durante 2025, el niño fue sometido a una cirugía que se creía definitiva y que resultó exitosa. Sin embargo, los médicos determinaron que deberá volver al quirófano para retirar y recolocar el mismo injerto implantado previamente, en un procedimiento que resulta indispensable para su evolución.
Lejos de tratarse de una cuestión estética, la intervención es determinante para mejorar su calidad de vida. Según explicaron sus familiares, la operación permitirá que Bauti pueda comenzar a ingerir alimentos sólidos sin riesgo de broncoaspiración, dejar el botón gástrico que utiliza desde hace casi nueve años, y que hoy condiciona su nutrición, ya que pesa 20 kilos y le cuesta alcanzar el peso adecuado, y avanzar hacia el retiro definitivo de la traqueotomía.
Este último punto representa una enorme esperanza para el niño y su entorno, ya que le permitiría volver a usar su voz, reír y comunicarse como lo hizo brevemente este año.
La complejidad de su vía aérea, producto de una malformación mandibular, hace que esta cirugía sea además clave para asegurar su capacidad respiratoria y facilitar futuros procedimientos médicos de manera segura.
Campaña solidaria
Para poder concretar la intervención en Rosario, la familia inició una campaña solidaria destinada a cubrir los honorarios quirúrgicos y los gastos médicos necesarios.
Solicitan colaboración a través de la donación de premios para realizar sorteos, aportes económicos o simplemente difundiendo el mensaje, ya que toda ayuda suma en este momento crucial.
Quienes deseen colaborar pueden comunicarse con Antonela, mamá de Bauti, al 3416 66-8326.
“Cualquier ayuda, por mínima que sea, nos acerca un paso más a que Bauti pueda crecer con salud y autonomía”, expresaron desde su entorno, agradeciendo el acompañamiento y el cariño recibido.








