El tercer informe del Índice de Actividad de la Cadena Agropecuaria (IACA-BCR) de la Bolsa de Comercio de Rosario dejó un dato que pasó inadvertido detrás del récord general, pero que resulta clave para el corazón industrial del país: en diciembre cayó la molienda de soja y girasol, dos pilares del complejo agroindustrial del Up River.
Mientras el índice global alcanzó un máximo histórico, impulsado por la cosecha fina y el fuerte ritmo exportador, el eslabón industrial mostró una contracción mensual que expone una tensión estructural: más producción primaria y exportación, pero menos procesamiento local en el corto plazo.
Soja: menos crushing en diciembre, más poroto sin procesar
Según el informe de la BCR, la molienda de soja cayó 2,7 % en diciembre, en términos desestacionalizados. La baja no responde a un problema de oferta, sino a un cambio en el destino del grano: la demanda internacional por poroto sin procesar volvió a imponerse sobre el crushing local.
En términos prácticos, esto implica que parte de la soja que históricamente se transformaba en harina y aceite en el Gran Rosario terminó saliendo como poroto, reduciendo el nivel de actividad de las plantas industriales del Up River durante el último mes del año.
La paradoja es clara: el sector tuvo soja disponible, pero las señales de mercado empujaron a exportar grano antes que industrializarlo, una decisión racional desde lo comercial, pero con impacto directo en empleo, utilización de capacidad instalada y valor agregado local.
Girasol: caída mensual pese a un año récord de molienda
El informe también marca una caída del 2,7 % en la molienda de girasol durante diciembre, otro dato sensible para el entramado industrial de la región.
El contraste vuelve a ser fuerte: 2025 cerró como el mejor año de los últimos 25 para el crushing de girasol, con 4,6 millones de toneladas procesadas, pero diciembre mostró un freno. Esto refuerza la idea de que el problema no es estructural, sino coyuntural y vinculado a decisiones de mercado y logística.
Para el Up River, donde el girasol tiene menor peso relativo que la soja pero sigue siendo estratégico, la baja mensual suma presión sobre plantas que venían operando a niveles elevados durante el año.
Un golpe directo al corazón industrial del Up River
La caída combinada de la molienda de soja y girasol explica gran parte del retroceso mensual del subíndice agroindustrial, que en diciembre cayó cerca del 1 %. Aunque el nivel general sigue siendo alto, el dato prende luces amarillas en una región que concentra más del 80 % de la capacidad de crushing del país.
Menos molienda significa:
- Menor utilización de plantas
- Menor demanda de servicios industriales
- Menor generación de subproductos (harinas, aceites, biodiesel)
- Impacto indirecto en empleo, transporte interno y logística secundaria
En una zona que vive del agregado de valor y no solo del paso de camiones, el cambio de destino del grano se siente de inmediato.
Exportar más, industrializar menos: una tensión recurrente
El informe de la BCR deja en evidencia una tensión que no es nueva, pero que vuelve a emerger con fuerza: cuando la exportación de poroto resulta más atractiva, la industria local pierde volumen, aun en contextos de alta producción.
En diciembre, la fuerte demanda externa —especialmente desde Asia— volvió a inclinar la balanza. El resultado fue un Up River con más barcos cargando grano, pero menos actividad en las líneas de molienda.
Esta dinámica plantea un interrogante estratégico: cómo sostener el rol industrial del complejo rosarino cuando el mercado global incentiva la salida directa del grano.
Un dato clave para leer 2026
La caída de la molienda en diciembre no define el año, pero anticipa debates de fondo para 2026:
- Incentivos al agregado de valor
- Competitividad de la industria aceitera
- Relación entre exportación primaria y procesamiento local
- Impacto en biocombustibles y subproductos
El Up River vuelve a quedar en el centro de esa discusión. El récord de actividad agropecuaria convive con señales que advierten que el equilibrio entre producir, exportar e industrializar es frágil.
En definitiva, el informe del IACA-BCR confirma que el agro argentino está en marcha, pero también deja claro que no todo récord es sinónimo de más industria. Para el Up River, la caída de la molienda de soja y girasol es una señal que merece atención inmediata.







