La agroindustria nacional, con base operativa en las terminales portuarias del departamento San Lorenzo, se encuentra en estado de vigilancia tras confirmarse tres alertas sanitarias en la Unión Europea. El bloque continental reportó la presencia de trazas de harina de soja con tecnología HB4 —tolerante a la sequía— en cargamentos que arribaron a puertos de Países Bajos.
El inconveniente radica en que, si bien la soja HB4 está aprobada en mercados clave como China y Argentina, aún no cuenta con el permiso de comercialización en la Unión Europea. Por este motivo, cualquier detección del evento es considerada ilegal por las autoridades del bloque.
Los números en juego
La situación genera una preocupación inmediata en el sector exportador, dado que la harina de soja es el principal motor de divisas de la Argentina:
- Exportación anual: Representa un negocio de aproximadamente US$10.500 millones.
- Mercado europeo: El bloque compra casi el 30% de la producción nacional, lo que equivale a unos US$3.000 millones.
- Peso en el PBI: Según la Bolsa de Comercio de Rosario, este producto por sí solo ha llegado a representar más del 17% del comercio exterior argentino en periodos pico.
La respuesta del Gobierno y CIARA-CEC
Desde la cámara que agrupa a las aceiteras y exportadores (CIARA-CEC) emitieron un memo interno advirtiendo sobre un “temor generalizado” entre los compradores europeos. Por su parte, el Gobierno Nacional cuestionó formalmente ante la Comisión Europea la “robustez y validación” de los métodos de detección utilizados en los puertos neerlandeses.
Aunque las autoridades aseguran que la soja HB4 se siembra bajo un sistema de trazabilidad cerrada —con apenas 5.000 hectáreas en todo el país—, existe el temor de que se haya producido una contaminación cruzada en la cadena logística.
Acciones preventivas
Fuentes oficiales informaron que ya se iniciaron reuniones técnicas para mitigar riesgos. Entre las medidas solicitadas se encuentran:
- Extremar cuidados: Pidieron a productores, acopios y cooperativas evitar que granos con tecnología HB4 ingresen a circuitos de molienda cuyo destino final sea la Unión Europea.
- Refuerzo de trazabilidad: Se trabaja junto a la empresa Bioceres (desarrolladora de la tecnología) para instrumentar medidas que eviten la mezcla de materiales.
- Gestión política: El Gobierno continúa las gestiones diplomáticas para lograr la aprobación definitiva del evento HB4 en el bloque europeo y evitar nuevos rechazos.
Por el momento, los casos se limitan a tres alertas puntuales, pero el sector exportador local permanece atento para evitar que la situación escale y afecte la fluidez de las cargas en los puertos del Paraná.







