El crecimiento edilicio de San Lorenzo chocó de frente con una realidad energética crítica. En declaraciones a Radio Horizonte, la arquitecta Verónica Tamagno confirmó que la EPE ha cambiado las reglas de juego para los desarrolladores locales, desconociendo acuerdos previos y exigiendo montos astronómicos para conectar los nuevos edificios a la red.
“Nos desayunamos con que San Lorenzo no tiene más potencia. Obras que debiera pagar la provincia las tenemos que pagar los privados”, sentenció Tamagno. En el caso del complejo Mira Río, ubicado sobre la barranca, la cifra exigida por la empresa estatal asciende a los 300.000 dólares solo para la primera etapa.
El drama de la “factibilidad vencida”
La problemática radica en un cambio de criterio institucional. Muchos desarrolladores iniciaron sus obras con una factibilidad positiva otorgada por la EPE, pero al momento de solicitar la conexión definitiva —que suele ocurrir meses o años después— la empresa informa que el documento venció y que ya no hay capacidad de carga disponible.
Esta situación afecta a unos 15 desarrolladores que se reunieron recientemente con el intendente local y autoridades de la EPE. Allí se les informó que la estación transformadora actual “no da más basto” y que es necesaria una nueva planta, obra que la provincia no estaría dispuesta a financiar en el corto plazo.
El futuro de las obras
Para intentar destrabar la situación, los desarrolladores analizan unirse para financiar obras de media tensión de forma conjunta, aunque advierten que se trata de erogaciones que no estaban previstas y que ponen en jaque la viabilidad económica de los fideicomisos. Mientras tanto, edificios de gran categoría continúan su avance con “luz de obra”, a la espera de una solución política o una inversión millonaria que la EPE ha delegado en el sector privado.







