Ante la fuerte presión, el dólar paralelo se tomó un respiro

Arbolitos y cueveros redujeron su actividad por temor a la brigada canina de la AFIP


A los empellones, el Gobierno logró ayer hacer retroceder la cotización del dólar paralelo vendedor de los $ 5,62 de anteayer a $ 5,50, en un mercado que tendió a paralizarse ante la proliferación de controles. Gendarmes, prefectos, policías y hasta agentes de la Secretaría de Inteligencia -detectables para los habitúes- escoltaron al batallón de inspectores de la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) que rastrillaron el microcentro y allanaron oficinas en busca de compradores y vendedores furtivos.

Sin embargo, según coincidieron los operadores, nada intimidó más que el desembarco en el lugar de los respetados perros de la AFIP, aquellos que están destinados a combatir el ingreso o la salida no declarada de divisas del país y que, ante la dimensión que amenaza tomar la nueva corrida cambiaria, ahora también son destinados a realizar tareas “internas de inteligencia”.

La presencia de este escuadrón fue ostensible en la zona más neurálgica de la city porteña (en torno al cruce de Sarmiento y San Martín). Y bastó para que los escasos movimientos con que ya operaba la plaza informal (producto de la proliferación de inspecciones y la presencia visible de inspectores) se redujeran a la mínima expresión.

“Apenas se supo de la presencia de la brigada canina de la AFIP, cientos de operaciones quedaron paralizadas. Es lógico, este mercado se mueve todo en efectivo y nadie quería ir por la calle con sumas que pudieran quedar al alcance del olfato de los perros”, narró a LA NACION, entre sorprendido y admirado, un empleado de una casa de cambios céntrica, en la que admiten que derivaron buena parte de sus operaciones a su trastienda “para no cerrar” porque “por el mostrador no te dejan mover nada”.

En este sentido, la preocupación en el sector es que la parálisis ahora se extienda al segmento informal. “Si esto (en referencia a los rastrillajes) dura mucho, este mes no cubriremos los costos”, insistió el gerente del local tras reclamar anonimato.

En la zona también fue notable la “poda” de “arbolitos”, es decir, los que ofrecen la compra o venta de divisas al voceo en la calle.

Con pocas pulgas
La AFIP cuenta, desde fines de 2011, con un escuadrón de 300 perros adiestrados (de las razas Golden Retriever y Labrador) para detectar dólares y euros no declarados o vulnerando los límites permitidos (fijados en US$ 10.000 por persona) que los viajantes buscan sacar del país.

Fueron presentados a la prensa a mediados de diciembre, cuando se apostaron masivamente en el Aeropuerto de Ezeiza, la terminal de Buquebus y los pasos fronterizos más transitados para clausurar la fuga de divisas por esa vía. Y ganaron fama por sus exitosas pesquisas.

Con el correr de las semanas, la AFIP comenzó a prestar atención a los ingresos no declarados de divisas, ya que en Buenos Aires y las principales ciudades del interior comenzaba a tomar volumen el mercado negro al que se vieron arrojados muchos de quienes la AFIP expulsó de los mostradores legales. Y dicha plaza comenzó abasteciéndose con dólares que ingresaron de países limítrofes, por pasos terrestres.

La situación luego cambió. Cuando la brecha entre el precio del dólar en el mercado oficial y el paralelo se estabilizó en torno al 15%, este último pasó a tener como su mayor fuente de liquidez a los que lograban comprar divisas en la plaza legal: para hacerse una diferencia, nada despreciable en pesos, los vendían en la plaza informal.

Ni hablar cuando esa diferencia tendió a ampliarse más, como en los últimos días, cuando una nueva vuelta de tuerca de la AFIP al torniquete aplicado a la compras legales les traspasó clientela a los cueveros.

Anteayer, la AFIP debió reconocer que el mercado paralelo, que hasta hace horas las autoridades catalogaban de “inexistente”, habría tenido mayor dimensión que la admitida. Lo hizo al informar que detectó 12.000 casos de contribuyentes con inconsistencia entre las compras de divisas realizadas y las declaradas, a partir de las presentación de Ganancias o Bienes Personales del mes pasado.

Fuente: La nación

Comentarios