Argentina denuncia a EEUU porque no puede exportar limones

Argentina formalizó una solicitud a la Organización Mundial del Comercio (OMC) para abrir consultas con Estados Unidos en relación a las restricciones que Washington impone a sus limones.


La Cancillería había comunicado el último martes que de esta presentación ante la OMC luego de que EEUU junto con Japón anunciara que reclamarían al ejecutivo local por las trabas que aplica a distintos productos.

Argentina afirmó que la prohibición de las importaciones de dichos limones en los últimos once años “carece de justificación científica y configura una prohibición a la importación incompatible con las normas del Acuerdo MSF y del GATT 1994”.

El Ejecutivo argumentó que “Estados Unidos incurre en discriminación contra los limones frescos” y que esta medida le impide recibir los beneficios que de las eventuales exportaciones a Estados Unidos se derivarían”.

“Las medidas de los Estados Unidos anularían o menoscabarían los beneficios que para Argentina se derivan, directa o indirectamente, de los acuerdos abarcados”, reza otro de los argumentos esgrimidos por el Gobierno.

Con esta nueva disputa, Argentina acumula siete procesos ante la OMC, tres como demandante y cuatro como demandado, en el plazo de tres meses, en una “guerra comercial” que nace de las políticas de importación del país sudamericano, vistas por varios países como “proteccionistas” y contrarias al espíritu del libre comercio.

Una cuarentena de países se manifestaron de una manera u otra contra las licencias no automáticas y otras medidas que Argentina impone a las importaciones de un amplio abanico de mercancías, como neumáticos, tractores, ordenadores portátiles, electrodomésticos, químicos, automóviles, maquinarias, textiles o papelería.

Estos países se quejan de que sus exportaciones a Argentina se redujeron por este motivo, algo a lo que el Gobierno responde afirmando que las estadísticas muestran lo contrario y que las compras a la mayoría de los reclamantes se están incrementando.

El debate y las quejas en la OMC se tornaron en medidas concretas el pasado 25 de mayo cuando la UE decidió dar el paso de solicitar consultas con Argentina en relación con estas medidas, en respuesta a la decisión del gobierno de Cristina de Kirchner de nacionalizar la petrolera YPF, según aseguraron entonces fuentes comunitarias.

Buenos Aires reaccionó el 20 de agosto reclamando consultas con la UE y España por las restricciones de este país a la importación de biodiésel, en las que Argentina se siente perjudicada, y un día después Estados Unidos y Japón también plantearon individualmente una disputa contra el país sudamericano por su política importadora. México hizo lo propio el pasado día 24.

El Gobierno respondió a EEUU denunciando que Washington lleva diez años prohibiendo la importación de carnes bovinas frescas (enfriadas o congeladas) provenientes de Argentina sin fundamento científico, teniendo en cuenta la consideración del país sudamericano como zona libre de aftosa por parte de la Organización Mundial de Sanidad Animal.

La solicitud de consultas es el primer paso del mecanismo de solución de disputas de la OMC para dirimir los problemas entre sus Estados miembros, y establece un periodo de 60 días para que las partes lleguen a un acuerdo, algo que ocurre en contados casos.

Lo habitual es que pasado ese plazo no haya acuerdo y que la OMC cree un panel de expertos que decida sobre el caso, cuya resolución puede ser recurrida, en un proceso que puede prolongarse años.

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