Ganadería en Argentina

Ariel Morales Antón: “Nos consumimos el stock y hoy estamos en los niveles de consumo más bajos de la historia”

Ariel Morales Antón: “Nos consumimos el stock y hoy estamos en los niveles de consumo más bajos de la historia”

Ariel Morales Antón y Marcelo Fernández
El flamante presidente de CAMYA analizó el presente de la industria: la pérdida de 3 millones de cabezas de ganado, el récord mínimo de 47 kilos de consumo de carne vacuna por habitante y el desafío de recomponer el rodeo nacional en un escenario de libre mercado.

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El flamante presidente de CAMYA analizó el presente de la industria: la pérdida de 3 millones de cabezas de ganado, el récord mínimo de 47 kilos de consumo de carne vacuna por habitante y el desafío de recomponer el rodeo nacional en un escenario de libre mercado.

En una entrevista exclusiva con el periodista Marcelo Fernández, el nuevo titular de la Cámara Argentina de Matarifes y Abastecedores (CAMYA), Ariel Morales Antón, brindó un pormenorizado informe sobre la crítica situación que atraviesa el sector cárnico. Morales Antón, quien asumió la presidencia de la entidad federal hasta el año 2030, destacó la importancia estratégica del matarife como el eslabón mayorista que une la producción con el consumo interno.

El peso de Santa Fe y la región centro

Morales Antón subrayó el carácter federal de la cámara, señalando que la región centro (Santa Fe, Córdoba y Buenos Aires) concentra aproximadamente el 65% del consumo interno del país. “En Santa Fe contamos con unos 220 matarifes, mientras que en Córdoba hay 280 y en Buenos Aires más de 600″, detalló, marcando el pulso de una actividad que tiene en nuestra provincia un núcleo fundamental de industria tanto para el mercado doméstico como para la exportación.

El impacto de las intervenciones y la caída del stock

El análisis histórico fue una parte central del diálogo. El dirigente recordó que entre 2006 y 2013 la intervención estatal y el cierre de exportaciones generaron una “desinversión estructural” que aún hoy se siente. “Tuvimos una mayor oferta artificial que bajó los precios y provocó quebrantos en el sector; nos terminamos consumiendo el stock”, explicó.

Según Morales Antón, Argentina perdió entre 2 y 3 millones de cabezas de ganado en las últimas décadas. “Hoy el aumento del precio y la falta de oferta es porque no hubo una proyección política. Estamos con un stock más bajo que en 2006 porque nos consumimos las vacas para que la carne fuera accesible en ese momento”, sentenció.

Consumo en mínimos históricos: 47 kilos por habitante

La crisis de poder adquisitivo se refleja directamente en el mostrador. El titular de CAMYA confirmó que el consumo de carne vacuna cayó a los 47 kilos por habitante al año, la cifra más baja de la que se tenga registro.

Sin embargo, aclaró que esto no significa que se consuma menos proteína, sino que hubo un cambio cultural y económico: “El pollo y el cerdo han avanzado sobre lo que perdió la carne vacuna. Si sumamos las tres proteínas, estamos en 116 kilos, pero el asalariado hoy tiene dificultades para sostener los niveles históricos de carne roja”.

Calidad y futuro: El mito de la carne de exportación

Morales Antón también se encargó de derribar uno de los prejuicios más comunes del consumidor: la calidad de lo que queda en el país. “El 95% de la carne que consumimos es igual o mejor que la de exportación. Tenemos una genética británica de excelencia y el sistema de feedlot ha mejorado muchísimo la calidad del producto final en las carnicerías de barrio”, aseguró.

Respecto al futuro, el dirigente estima que la recomposición del stock ganadero llevará al menos dos o tres años de estabilidad y reglas claras. “La producción hoy es el eslabón que mejor está porque tiene previsibilidad, pero la industria frigorífica y los matarifes estamos complicados por los altos costos y la falta de materia prima”, concluyó.