Auditoría revela que los escáneres de los puertos no detectan drogas

Según revela hoy el diario La Nación, una auditoría interna de la Aduana encontró graves fallas en Buenos Aires, Campana y San Lorenzo. Los escáneres usados no podrían discernir entre sustancias orgánicas e inorgánicas.


Los propios funcionarios de la Aduana reconocen en la auditoría que esos «métodos no intrusivos» de control de contenedores no tienen capacidad para discernir entre «sustancias orgánicas o inorgánicas». Así, definen la presencia de los escáneres más como una forma de disuasión que como un verdadero aporte a la lucha contra el narcotráfico.

La AGN firmó su informe el 10 de mayo y lo dio a conocer la semana pasada, después de enviarlo al jefe de la AFIP, Ricardo Echegaray, bajo cuya órbita se encuentra la Aduana. El trabajo evaluó los procedimientos en los puertos de Buenos Aires, Campana y San Lorenzo, entre julio de 2010 y junio de 2012.

«Del relevamiento llevado a cabo surgió que ninguna de las terminales cuenta con escáneres cuyo software permita diferenciar entre elementos orgánicos e inorgánicos», consignó la AGN. La Aduana aceptó esa situación mediante su respuesta oficial: «La Dirección General de Aduanas indica que se encuentran bajo análisis de las áreas pertinentes las recomendaciones efectuadas por la AGN».

La colocación de escáneres en las zonas portuarias comenzó en 2006, tras una exigencia de los Estados Unidos, que habían implementado un sistema de control conocido como «puertos seguros», por el cual no aceptaría en su país cargas que fueran embarcadas en puertos sin supervisión electrónica. La Argentina llegó ese año a un acuerdo con la empresa china Nuctech para adquirir escáneres para camiones con contenedores. Esa compañía ofertó el modelo THSCAN 1213LH, que desde entonces fue vendido a varios países de la región, como Venezuela, Panamá, Perú y Uruguay.

En 2006 se compraron las primeras nueve unidades a Nuctech, en un acuerdo que tuvo una inversión de 21.470.000 dólares .

Un equipo similar será colocado en el puerto de Chubut tras un acuerdo alcanzado la semana pasada entre el gobernador Martín Buzzi y el gobierno nacional . Buzzi aseguró entonces que en Puerto Madryn se instalaría el primero de los once nuevos escáneres comprados por la Aduana en otro contrato superior a los 20 millones de dólares. A mediados de junio fue detectado en esa ciudad un importante cargamento de cocaína, oculto entre langostinos que tenía como destino a España y que derivó en los últimos días en un escándalo político.

Por antecedentes, los cargamentos de la industria pesquera o aquellos de carbón, entre otros, tienen prioridad para ser revisados con los escáneres en los puertos. Aunque el informe de la AGN muestra que ese control no permite detectar drogas. Los encargados de la Aduana en el puerto de Buenos Aires ratificaron esa falla al ser consultados por la AGN. «Dicha unidad escáner no diferencia sustancias orgánicas de inorgánicas, por ende no detecta estupefacientes», fue la respuesta registrada en el informe por parte de un jefe de sección en la Terminal V del puerto de Buenos Aires.

En la Terminal Sud, la AGN recibió una similar explicación: «No resulta suficiente, dado el caudal de la operatoria; el mencionado equipo no detecta estupefacientes».

Otros graves problemas de seguridad fueron detectados también por los auditores de la AGN. Por caso, se determinó que no existe una clara norma para verificar a los precintos de los contenedores, situación que puede permitir la recarga del transporte tras una inspección. Además fue verificado que no funcionaban las cámaras de seguridad tanto en el puerto de Campana como en San Lorenzo. Incluso no hay resguardo de las imágenes cuando son efectivamente filmadas, por lo cual no se tiene garantías sobre su utilidad en caso de ser requeridas por una investigación judicial. Y menos constancia queda sobre posibles verificaciones antidrogas con otros métodos, como el uso de perros adiestrados.

La utilización de canes adiestrados para detectar drogas no queda grabada en sistemas electrónicos al «no estar informatizado» el resultado de las pesquisas. Sólo queda un registro manual de esos procedimientos.

Y si bien hace una semana fueron hallados 130 kilogramos de cocaína en el puerto de Buenos Aires, hubo cargamentos importantes que llegaron a sus puertos de destino sin ser detectados en el momento del embarque. En diciembre pasado fue decomisada en Lisboa una carga de 1200 kilogramos de cocaína que había partido del puerto de Campana, uno de los que tiene instalado el escáner que no puede detectar drogas.

Además, no todos los contenedores pasan por el sistema de control electrónico, sino que la AGN determinó que en ese puerto se utiliza un sistema especial para decidir qué carga pasará por el escáner: un agente decide cada día si serán inspeccionados camiones con patentes terminadas en números pares o impares.

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