Baigorria fue la ciudad más afectada por la falta de agua

A la falta de agua, se sumaron altas temperaturas y cortes de luz en algunos sectores que hicieron un cóctel que mantuvo con justificado mal humor a los habitantes de la localidad vecina.


Los barrios más afectados fueron Los Robles, Santa Rita, San Miguel y Martín Fierro, donde, justamente, los vecinos, hartos de la situación, cortaron la intersección de las calles Namuncurá y Santa Fe en reclamo de agua. “La cubas pasan y hay que estar atentos con los baldes, te las cargan y siguen. Decí que hoy (por ayer) bajó la temperatura y está saliendo un hilo de agua, porque en Rosario hay menos consumo, pero igual no dicen que no es para tomar, hay que hervirla antes”, relató Vilma, una vecina de Baigorria; a su lado, Graciela, agregó que “también la comuna resolvió no pasar los camiones regadores y con la falta de lluvia hay mucha tierra en el aire”.

El alivio llegó ayer. Primero con el descenso de la temperatura, después con la lluvia y a última hora con la reposición, de manera gradual, del servicio de agua. Pero en los últimos días la pasaron mal los baigorrienses. Se vivieron momentos de tensión en la sede de Aguas Provinciales de esa ciudad, en la esquina de San Martín (Ruta 11) y Orsetti, cuando los vecinos se presentaron al playón donde los camiones cisternas cargaban las cubas. “La gente venía a buscar directamente agua aquí. Hacía cola y se trabajó a toda hora, incluso por la noche. Los choferes que llevan las cubas a los barrios dejan un papel por debajo de la puerta si no encuentran al propietario; en una de las vueltas, la dueña de casa que no había estado en su momento amenazó con un arma de fuego a uno de los muchachos, por suerte unos diez vecinos que estaban esperando evitaron que la cosa pasara a mayores”, describió Anabel Frutero, jefa de distrito de Assa de Granadero Baigorria.

Las escuelas desobligaron a los alumnos hasta el próximo lunes y se abastecen con una cuba para higienizar cada establecimiento. Lo mismo ocurre con los geriátricos, un hogar transitorio y una escuela para chicos especiales. “Esta cuba recorre estos lugares exclusivamente y también atendemos los casos extremos como aquellos que tienen en su casa una persona con capacidades diferentes o que no se puede trasladar; el resto de la ciudad está atendida por una docena de cubas que recorren todos los barrios”, apuntó Frutero.

Baigorria tiene más de 55 mil habitantes, unos 12 mil abonan el servicio, y desde el martes que estalló el caño maestro en la zona norte de Rosario toda la ciudad se quedó sin servicio.

El Hospital Eva Perón mantuvo su servicio a pleno gracias a los camiones que permanentemente alimentaron los tanques con capacidad para 90 mil litros. “Lo único que pedimos a las autoridades del nosocomio fue que suspendieran los servicios de lavandería y la caldera, es decir, no están esterilizando con vapor sino con cloro”, señaló uno de los operarios de Assa en el lugar.

“Igual en Baigorria cuando llega el verano baja mucho la presión de agua y a eso se les suman los cortes de luz, acá tenemos por costumbre lavar de noche, que sale un poco más de agua. El martes a la noche con el calor que hizo, sin agua, sin luz, estábamos esperando que jugara la selección. La luz se cortó a las 18 y volvió a las 22, por suerte el partido fue más tarde”, dijo Margarita con uno de sus cuatro hijos en brazos.

Las calles del barrio Martín Fierro, en su mayoría de tierra o mejorado, extrañan al camión regador. La sequía hace que la velocidad con la que pasa un vehículo deje suspendida una nube de polvo. “Tenemos tierra por todos lados, no se puede ni baldear, ni usar la manguera, por suerte está más fresco, hay que tener paciencia”, dice resignada Marisa, dueña de un quiosco.

Finalmente, la responsable de Assa en Baigorria recibió el llamado donde le confirmaron que el caño fue reparado y que para hoy la distribución de agua se normalizará. “Pasamos tres días muy complicados, pero el personal puso lo mejor de sí para que a nadie le faltara agua. Las cuadrillas y los operarios tuvieron la predisposición que amerita una emergencia como ésta y la mayoría de la población lo entendió así”, concluyó Frutero.

Comentarios