Mercado inmobiliario

Belgrano en transformación: nuevos desarrollos y cómo afectan el mercado inmobiliario

Belgrano en transformación: nuevos desarrollos y cómo afectan el mercado inmobiliario

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Belgrano es un barrio icónico de la Ciudad de Buenos Aires en donde además de muchos vestigios históricos hay una excelente conectividad y ambiente residencial. Sumado a eso, en los últimos años se sumaron algunos cambios: más recambio edilicio, más obra nueva, más movimiento en el tipo de producto que aparece y en la forma en que responde la demanda. No fue un cambio brusco. Se fue dando por partes, en algunas cuadras antes que en otras. 

Resulta sorprendente, pero la oferta actual en venta, supera los seis mil departamentos en el portal de clasificados Argenprop, una escala que ya dice bastante sobre el nivel de actividad que concentra el barrio. A diferencia de otras épocas, cuando alguien entra hoy a mirar un departamento en venta en Belgrano, se encuentra con un mercado muchísimo menos uniforme y con mayor grado de competencia. Si nos ponemos a comparar distintos estilos y proyectos, es totalmente normal ver cómo conviven edificios clásicos, torres a estrenar, proyectos de departamentos en pozo y desarrollos de escala media que buscan capturar a un comprador que además de una excelente ubicación quiere también diseño más actual y amenities que le otorguen un upgrade a su vida cotidiana. En la misma línea aparecen emprendimientos con entrega en 2028 o 2029 sobre calles como Montañeses, Arcos o Amenábar, señal de que el barrio sigue absorbiendo inversión y que la expectativa de valorización todavía empuja.

En cuanto a los precios que se manejan en Belgrano cabe destacar que durante bastante tiempo, una gran cantidad de departamentos fueron capaces de mantener su valor casi de casualidad por un lado pero a su vez gracias a la cercanía con avenidas o por el prestigio que el barrio ya ostenta desde hace décadas. A pesar de todo esto, hoy por hoy eso no siempre alcanza. En cuanto un posible comprador se pone a analizar opciones y comparar propuestas surge el debate entre departamentos modernos y/o a estrenar, con ingresos más cuidados, balcones más amplios o servicios comunes mejor resueltos y los clásicos departamentos porteños que además de metros cuadrados a veces no tienen mucho más para ofrecer.

Por su parte, Belgrano R muestra bastante bien ese movimiento. No ha perdido su estatus y sin dudas sigue siendo una referencia fuerte gracias a su entorno arbolado y perfil residencial, pero ahí también la presencia de nuevos proyectos ya es visible: se calcula que hay cientos de departamentos en venta solo en esa zona y varios edificios en construcción con entrega prevista para 2026. 

No debemos olvidar que en la Ciudad de Buenos Aires, las reglas de construcción, las alturas permitidas y los usos del suelo vienen ordenando un recambio que en barrios como Belgrano ya no se discute en abstracto. Primero aparece en la calle y después en los mapas: se ve en las obras, en los carteles y en la cantidad de edificios que cambian la escala de una cuadra. 

Esto trae a cuenta una verdad ineludible: cuanto más se amplía la oferta, más fino se vuelve el mercado. Algunas cuadras ganan atractivo por cercanía con transporte, polos comerciales, restaurantes y bares, etc. Otras quedan más expuestas a una sobreoferta relativa, donde lo nuevo parece comerse progresivamente a lo más antiguo. Un usado bien mantenido todavía puede competir, sí, pero ya no de la misma manera que hace cinco años.

Al final, la transformación de Belgrano no pasa solo por la cantidad de edificios nuevos. Lo que cambió también es la forma de mirar el barrio. Más que una idea genérica de “comprar en Belgrano”, hoy pesa una lectura mucho más puntual de la calle, la tipología y el momento de entrada. El barrio sigue siendo buscado, claro, pero ya no del mismo modo. En un mercado con tanta oferta, la ubicación sigue valiendo mucho. Lo que pasa es que ya no alcanza por sí sola.

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