Biodiesel: balance del año y pronósticos de cara para 2015

El titular de CARBIO y especialista en el área, Luis Zubizarreta, hace un análisis de las exportaciones de biocombustible durante 2014


Luis Zubizarreta, presidente de la Cámara Argentina de Biocombustibles (CARBIO), reconoció que la temporada se inició “con una situación muy compleja” debido al cepo impuesto por la Unión Europea a las exportaciones de biocombustibles por supuestas medidas antidumping.

Además, resaltó que no sólo tuvieron que lidiar con dicho bloqueo comercial sino también con las retenciones tributarias aplicadas por el gobierno nacional. “Eso hizo que no tuviéramos posibilidad de competencia frente al gasoil”, disparó.Pero este panorama varió a partir de los reclamos del sector y la respuesta del gobierno nacional.

“En mayo el gobierno entendió la necesidad de bajar los gravámenes por derechos a la exportación del biodiesel. Eso, sumado a conexiones con nuevas vertientes comerciales con países fuera de Europa, impulsó cifras récord de exportación”, apuntó el dirigente.

No obstante, Zubizarreta explicó que hace un mes atrás “las cosas se volvieron a complicarse con la baja del precio del gasoil”. El hecho de que comenzara a caer el precio del barril de crudo impactó e impacta directamente sobre la competitividad del diésel verde, que ahora espera el descenso del costo del aceite de soja, principal insumo de producción del biodiesel, para volver a ganar fuerza en el mercado.

Más allá de que el experto contemple que el bajo costo del combustible fósil no se sostendrá largamente en el tiempo, porque se trata de un producto no renovable que tenderá al encarecimiento, asegura que a principios del 2015 el nicho se verá afectado. “Vamos a estar complicados durante los próximos meses”, reconoce.

Por otra parte, considera que el gobierno está “acompañando” la situación del sector y analiza que es posible que los gravámenes a las exportaciones vuelvan a bajar debido al contexto internacional.

Sin embargo, destaca que este ascenso y descenso de los impuestos a las exportaciones, los cuales fluctúan entre 2 y 3 puntos, no dan previsibilidad como para que pueda pautar ventas a largo plazo, es decir, que trasciendan la mera transacción mensual.

“Tenemos un lapso de 30 días para embarcar dentro del nivel de retenciones publicados en cada momento. Nosotros no podemos vender posiciones futuras porque existe la chance de que en el momento que embarquemos las retenciones sean otras. Eso genera incertidumbres y no permite, por tanto, cerrar posiciones diferidas”, explicó el presidente de CARBIO.

Es por ello que remarca que el gobierno deberá aplicar medidas para que la variación del gravamen de exportación sea más extensa y posibilite la formación de cronogramas de embarques que aseguren un nivel de producción constante, lo que permita armar un programa de retención en el momento de la venta.

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