El trágico saldo de la explosión en Albardón Bio encendió las alarmas de los trabajadores en todo el polo petroquímico y agroexportador. El nivel de sensibilidad por la seguridad laboral llegó a un punto de no retorno, y así quedó expuesto en las últimas horas tras una fuerte revelación del Secretario General del Sindicato de Obreros y Empleados Aceiteros (SOEA), Daniel Succi.
Durante su participación en el programa de streaming Día 0, conducido por los periodistas Anabela Tramontini y Gonzalo Del Pino, el dirigente sindical soltó una verdadera bomba industrial: el gremio paralizó de manera forzosa una de las líneas de producción de la empresa Renova, radicada en la localidad de Timbúes, debido a una peligrosa fuga de hexano.
“En estos momentos estamos parando una línea de Renova Timbúes, que es una de las empresas más nuevas. La estamos parando porque está goteando un extractor con pérdida de solvente”, confirmó Succi en vivo, blanqueando una situación de tensión interna que se venía gestando en la planta durante las últimas semanas.
La decisión del sindicato chocó directamente con los tiempos corporativos de la multinacional. Según detalló el Secretario General, la planta de Renova en Timbúes cuenta con tres líneas de producción, y desde hace 20 días el gremio viene interrumpiendo las operaciones de manera intermitente en las distintas áreas afectadas. La respuesta de las gerencias, según denunció Succi, fue dilatoria: “Te vienen diciendo ‘no, esperá porque el mes que viene está la parada’. Pero, ¡mirá si nosotros vamos a esperar al mes que viene cuando hay una pérdida de solvente!”.
El dirigente explicó que el siniestro en Puerto General San Martín funcionó como un detonante para que los operarios de base dejen de naturalizar las fallas de mantenimiento. “A medida que van ocurriendo accidentes, a los trabajadores se les van despertando curiosidades. Empiezan a decir ‘che, la otra vez pasó esto y casi volamos’. Hay que darle seriedad. Cuando vemos algo que está mal, hay que denunciarlo en el momento y no hay que tener miedo”, enfatizó Succi.
La medida gremial se mantendrá inamovible “hasta que lo arreglen”, bloqueando la operatividad de la línea afectada para evitar cualquier riesgo de deflagración por acumulación de gases.







