¿Bono navideño para agentes municipales y comunales de localidades de la región?

Ante la puja entre gremios y empresas para pagar un premio de fin de año, los sindicatos estatales también tercian. De Puerto San Martín a Granadero Baigorria, la situación financiera de cada población


La punta la tomaron algunos gremios provinciales, como UPCN, que le reclama al nuevo gobierno (ya lo había anticipado con el anterior) el pago de un bono navideño que Miguel Lifschitz le negó. A esto se sumó ATE y algunas delegaciones de Amsafe, por el caso, la de Rosario.

A nivel nacional los mismos gremios le exigieron al presidente Mauricio Macri el pago de un bono compensatorio por el índice inflacionario generado este mes. Pero el presidente también se lo negó.

La consulta de muchos es determinar qué sucederá en el Cordón Industrial.

Hasta ahora, no hay municipio y comuna que haya confirmado el pago de una bonificación de estas características, por el contrario, aguardan primero a que la nación o la Provincia avancen en este aspecto, algo que no sucederá, de acuerdo a lo anticipado por el presidente y gobernador.

Además, hay varias localidades cuyas administraciones están comprometidas tanto desde lo económico como lo financiero, por lo que requerir un pago tal resultaría más que inviable.

Ejemplo de ello son Ricardone, Capitán Bermúdez y Fray Luis Beltrán. En la primera, su nuevo presidente comunal, Juan Carlos Doria, se encuentra con una administración “quebrada” y pactó con los gremios un plazo de 90 a 120 días para “reacomodar” las cuentas; en la segunda, el intendente Daniel Cinalli deberá sortear una serie de embargos (algunos de ellos generados en su anterior gestión) que le impide disponer de efectivo para sus empleados, sin contar con que ya inició un recorte en la planta permanente; y finalmente, la tercera, sigue insumida en una crisis económica e institucional típica de las últimas décadas. Ninguna tiene un solo peso, sino deudas, por lo que un bono navideño es una utopía.

San Lorenzo y Puerto San Martín son localidades ubicadas en la vereda de enfrente. No disponen de grandes endeudamientos, mantienen a sus empleados con los sueldos al día y llevan adelante un proyecto sostenido de reurbanización. Tampoco tiran manteca al techo, pero podrían sobrellevar en sus cuentas un pago extraordinario así.

Por último, Granadero Baigorria comenzó un proceso de recorte presupuestario (terminada la era K) que impide sacar un peso de más para lo que sea, menos, para un pago de bono de fin de año.

Y así como no hay administración local que haya confirmado este premio, tampoco los gremios de cada localidad hicieron una petición formal y menos la expusieron ante la opinión pública.

 

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