La producción de soja en el mundo no deja de crecer, pero Argentina parece haber quedado fuera de la carrera. Así lo reflejó el economista Javier Preciado Patiño en un panel organizado por ACSoja, donde analizó los datos de los tres principales productores de soja: Brasil, Estados Unidos y Argentina, basándose en información del Departamento de Agricultura de EE.UU. (USDA).
Según las cifras presentadas, entre los ciclos 2012/13 y 2024/25, la producción global de soja pasó de 268 a 421 millones de toneladas, un aumento del 59%. En este contexto, Brasil duplicó su producción, con una mejora del 106%, mientras que EE.UU. creció un 44%.
Los números son contundentes:
- Brasil pasó de 82 a 169 millones de toneladas.
- Estados Unidos creció de 83 a 119 millones de toneladas.
- Argentina se mantiene en torno a las 50 millones de toneladas, con un pico en la campaña 2014/15 de 61,4 millones.
Como resultado, Argentina perdió participación en el mercado global de la soja, bajando del 18% al 12%, mientras que Brasil creció del 31% al 40% y EE.UU. redujo levemente su share del 31% al 28%.
¿Por qué Argentina quedó atrás?
Preciado Patiño destacó varios factores que explican este estancamiento:
✔️ Falta de fertilización adecuada, lo que impacta directamente en los rindes.
✔️ Menor acceso a tecnología de punta en la semilla, un factor clave para mejorar la productividad.
✔️ Derechos de exportación elevados, que reducen la rentabilidad y desincentivan la inversión en el cultivo.
“La Argentina está perdiendo participación en la producción global de soja, mientras que Brasil y EE.UU. siguen creciendo. Es un llamado de atención muy fuerte”, advirtió Preciado Patiño.
Mientras el mundo demanda más soja, Argentina sigue con los mismos niveles de producción de hace una década, poniendo en riesgo su posición en el comercio global y su industria de procesamiento. ¿Habrá un cambio de rumbo o el país seguirá cediendo terreno en el mercado internacional?