Puerto San Martín

Bunge: graves episodios de contaminación, el municipio estudia clausura de planta

Junto a ADM, en Puerto San Martín, tuvieron un incidente el pasado 23 y 24 de agosto dejando un gran manto de polvillo. Hay actas de infracción y podría caber su cierre

contaminación Bunge Argentina

Bunge y Adm generaron una cortina de polvillo y no dan explicaciones - prometen inversiones, pero no responden motivos del incidente - puerto san martín

Bunge y ADM, dos de las grandes agroexportadoras con plantas fabriles y terminales de embarque en Puerto San Martín, fueron blanco de tres actas de infracción labradas por la Municipalidad a razón de los incidentes provocados el pasado 23 y 24 de agosto en los que gran parte de la ciudad quedó bajo un manto de polvillo.

Ayer, los concejales citaron a los directivos de una y otra empresa para que, de forma oficial, expusieran las explicaciones del caso, pero lejos de llevar un informe pormenorizado de lo sucedido y/o una confirmación para que ello no vuelva a ocurrir, sólo dieron a conocer promesas de inversión para la adquisición de equipamiento tecnológico y argumentos que se resumieron en meras excusas.

De hecho, admitieron que pondrán en marcha la instalación de sistemas básicos de contención que ya otras plantas industriales similares posen desde hace años.

Es más, desde Bunge se excusaron porque el gerente del predio local renunció a su cargo y aún no arribó quien vaya a sucederlo, y hasta entonces, no tienen palabra autorizada alguna.

En conclusión, no ofrecieron con exactitud una explicación del incidente acontecido, lo que deja a las claras el desprecio que ambas industrias demuestran no solo con el poder político local, sino en especial, con los vecinos de Puerto San Martín.

Así lo reflejaron los ediles de la ciudad tras la reunión aludida.

Una y otra, en particular Bunge, posee casas lindantes al otro lado de las calles que separan a industrias con hogares. Tal situación, asumida por la multinacional (caso contrario, habría trasladado su predio a un sitio despoblado) hace que se refuercen los lazos de compromisos en pos de una sana convivencia entre las partes. Y si bien los vecinos son “tolerantes” con la industria, al igual que el poder político, sabedores de la importancia en materia de generación de puestos de empleo directos e indirectos que promueve la cerealera, no por ello puede permitírsele que haga lo que quiera, sea con el medio ambiente, con el respeto a las instituciones representativas de la voluntad popular local y con los vecinos.

Por eso, el municipio se puso firme y alertó que el paso siguiente podría ser la clausura de los puertos.

Mientras el incidente contaminante sucedió y se pone a prueba la convivencia entre empresa, vecindario y poder político local, el Ministerio de Medio Ambiente de la Provincia vuelve, una vez más a demostrar, que es más un ente burocrático administrativo dispuesto a llevar adelante tramitaciones poco expeditivas que a disponer de una actuación en el campo de los hechos.

 

Comentarios