Bunge sostiene casi un centenar de despidos y rechaza una conciliación obligatoria

Son 60 empelados aceiteros y 35 químicos que prestaban servicios en la planta industrial de Ramallo. El conflicto gremial se agiganta


La empresa Bunge despidió, anteayer, a 95 trabajadores de la planta de Ramallo: 60 empleados afiliados al Sindicato Aceitero y 35 a Químicos y Petroquímicos.

Si bien el Ministerio de Trabajo de la provincia de Buenos Aires dictó la conciliación obligatoria, la empresa se niega a acatarla e impide a los trabajadores regresar a sus puestos. Y para imponer esa posición, la Federación de Trabajadores Aceiteros afirmó que la agroexportadora cuenta, en el interior de su predio, con presencia de la Prefectura Naval.

“El gobierno le presta las fuerzas de seguridad a la empresa”, señaló el secretario general de la Federación, Daniel Yofra.

Según precisó, la empresa adujo “problemas financieros que llevaron a tomar la decisión de los despidos, pero no hicieron el pedido de procedimiento preventivo de crisis en el Ministerio de Trabajo de la Nación, exigible para estos casos”.

El total de obreros que trabajan en la planta que Bunge posee en Ramallo son 300.

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