Puerto San Martín

Buyatti cerró los portones con candado y dispuso una custodia policial

Sus empleados denunciaron la situación. Al arribar para ingresar, no pudieron hacerlo. Montaron un piquete y acusan a sus dueños de amenazar con abandonar la fábrica


Otra vez, Buyatti es de atención y tensión.

La industria aceitera de Puerto San Martín tomó la drástica decisión de cerrar los portones y ponerles candado para impedir el acceso de sus empleados. Y para asegurarlo, contrató un servicio policial que se apostó, con un móvil, en la puerta principal.

Si bien días atrás comenzó a barajarse posibilidades con vistas al futuro, en virtud a las dificultades que mantiene esta firma y en la que Vicentín (caída en desgracia) tenía un contrato para “fasonear”, nada hacía anticipar lo acontecido esta mañana.

Así lo reconocieron los delegados sindicales, quienes anunciaron que mañana tendrán una audiencia en la sede de la cartera laboral en Rosario, con la patronal, para negociar los pasos a seguir.

Hasta tanto, los trabajadores se mantendrán con un piquete en la puerta.

En la actualidad son alrededor de 90 los empleados de esta firma que tenían un convenio “especial”, pues a cambio de mantener sus puestos laborales se convino un pago salarial diferencial con el resto de los aceiteros.

Hasta ayer, el 80 por ciento del personal se hallaba en guardia pasiva y el 20 por ciento acudía a realizar tareas dentro de la planta. Ese convenio venció hoy y por ello todos los operarios acudieron a la firma, pero se encontraron con la novedad indicada.

Desde hace años que esta situación se repite más o menos de forma similar, y una de las razones principales es la negativa de Buyatti a tomar para sí la producción, la que viene dejando a terceros a través de sucesivos contratos de alquiler.

También vale recordar que la semana pasada la empresa propuso retiros voluntarios para la mayoría de sus trabajadores, lo que fue rechazado por el sindicato.

 

 

 

 

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