La discusión por el nuevo marco normativo para las bioenergías en Argentina se trasladó al Congreso de la Nación, y la provincia de Santa Fe —corazón indiscutido de la producción de biodiesel a nivel país— fijó una postura firme y estratégica. En el marco de las comisiones de la Cámara de Senadores, la ingeniera Cecilia Mijich, subsecretaria de Energías Renovables y Eficiencia Energética santafesina, presentó las propuestas oficiales destinadas a blindar a las pequeñas y medianas empresas de la región y a dotar de previsibilidad a un sector clave frente a la crisis energética global.
Durante su alocución, la funcionaria provincial apeló a la identidad productiva santafesina, trazando un paralelismo histórico: “Soy de la localidad de Alcorta, cuna del famoso Grito de Alcorta, donde se llevó adelante la primera revolución agraria argentina que generó la fuerza de los pequeños y medianos productores actuales. Para nosotros, en Santa Fe, esta discusión no debe dejar ganadores ni perdedores; es una oportunidad para que el país maximice su potencial”.
En un contexto internacional atravesado por conflictos que reconfiguran los mercados de combustibles, Mijich reclamó “simetría” en el trato regulatorio entre el biodiesel y el bioetanol, y detalló los cinco ejes innegociables que el gobierno provincial elevó a los legisladores nacionales.
Los 5 puntos clave exigidos por Santa Fe:
- 1. Elevación del corte obligatorio al 15%: La Provincia solicita un piso inicial del 15% de mezcla obligatoria de biodiesel en el gasoil, dejando abierta la posibilidad de incrementarlo de forma escalonada hasta un 20% en función de los contextos económicos y los precios internacionales.
- 2. Complementariedad de mercados (40/60): Con el objetivo de desactivar disputas internas dentro del complejo industrial, Santa Fe propuso segmentar el mercado nacional garantizando un 40% de participación para las empresas integradas (grandes exportadoras) y un 60% para las plantas no integradas (PyMEs abastecedoras del mercado interno).
- 3. Freno a la discrecionalidad de la Secretaría de Energía: La propuesta santafesina exige que la autoridad de aplicación nacional solo pueda reducir el corte obligatorio bajo escenarios de emergencia extrema por desabastecimiento, fijando además un límite temporal estricto de 90 días para dicha excepción.
- 4. Inclusión en el RIGI de nuevos vectores energéticos: Solicitaron formalmente que todos los proyectos de biocombustibles avanzados y las nuevas tecnologías bioenergéticas sean incorporados dentro de los beneficios del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI).
- 5. Transparencia y defensa de la competencia: Reclamaron la puesta en marcha de un sistema de monitoreo activo, cooperación institucional y canales formales de denuncia para asegurar la libre competencia en el mercado de bioenergías.
“No queremos que haya rivalidad entre quienes componen el complejo bioenergético. Entendemos que todos los que estamos acá defendemos el trabajo, el esfuerzo y la producción de nuestra provincia y del país”.
Un escenario global clave para la región
La defensa del modelo bioenergético por parte del Ejecutivo santafesino busca consolidar las fuentes de trabajo técnico del cordón industrial y de las economías regionales. Ante las autoridades nacionales presentes en el Senado, la subsecretaria insistió en que el biodiesel local representa una respuesta inmediata y sustentable a las tensiones de la balanza comercial y energética. “El complejo argentino tiene una oportunidad de cara al futuro que es única en el mundo, y la legislación debe estar a la altura de lo que nuestro motor productivo merece”, concluyó Mijich.







