El plan estratégico de seguridad diseñado por la nueva conducción de la Unidad Regional XVII, a cargo del director Víctor Hugo Rivero, sumó en las últimas horas una fuerte impronta operativa en el territorio de la ciudad de San Lorenzo. Tal como lo había anticipado el jefe policial a SL24 al cumplir su primer mes de gestión —definiendo a la saturación como la “columna vertebral” de su mando—, la fuerza provincial ejecutó un masivo despliegue de control territorial que esta vez contó con el soporte estratégico y operativo del municipio local.
El intendente Leonardo Raimundo coordinó el despliegue a través de la Subsecretaría de Control Urbano municipal, cuyo personal de inspección aportó el marco logístico y de fiscalización vehicular necesario para dotar de mayor eficacia al “cerrojo” preventivo en los diferentes cuadrantes barriales y avenidas de la ciudad.

La premisa política: Limpiar las calles de vehículos sospechosos
Los operativos combinados se estructuraron mediante puestos fijos de verificación y patrullajes dinámicos en zonas previamente mapeadas. Desde el Ejecutivo municipal fueron contundentes respecto al objetivo que persiguen estas brigadas mixtas: retirar de la vía pública de forma inmediata cualquier automóvil o motovehículo que presente irregularidades documentales, falta de identificación o actitudes sospechosas.
A través de los canales oficiales de comunicación del municipio, se informó que el balance de la jornada arrojó una importante cantidad de remisiones de autos y motocicletas directamente hacia el corralón municipal. La falta de chapa patente visible, la carencia de documentación obligatoria que acredite la titularidad y la circulación de motovehículos con modificaciones antirreglamentarias (utilizadas habitualmente para la comisión de delitos bajo la modalidad de “motochorros”) fueron las principales causales de los secuestros.

El impacto de la articulación multi-agencial
Este despliegue coordinado materializa el compromiso asumido entre las áreas de control municipal y la Jefatura de la UR XVII para optimizar el recurso humano disponible en las calles sanlorencinas. La presencia de los inspectores locales no solo agiliza los aspectos administrativos del secuestro de los rodados en infracción, sino que le permite a los efectivos de la Policía de Santa Fe concentrarse estrictamente en las tareas de identificación de personas, cacheos preventivos y la detección de armas o estupefacientes.
Desde la Subsecretaría de Control Urbano ratificaron que este esquema de apoyo logístico a las fuerzas de seguridad provinciales y federales se mantendrá con carácter permanente y de forma sorpresiva en diferentes horarios y barrios de San Lorenzo, consolidando la política de ordenamiento urbano y prevención del delito en el Cordón Industrial.






