China dejó de comprar aceite argentino por ser más caro que el brasileño ¡¡Mentira!!

Funcionario chino recurrió a esa explicación, que no tiene asidero. La caída de ventas al gigante asiático se arrastra desde hace año, aunque este 2016, tuvo una caída de 99,90 por ciento


En momentos en los que todos los indicadores comerciales están puestos bajo la lupa, la abrupta caída de las exportaciones de aceite de soja argentino a China encendió la alarma y despertó una importante variedad de especulaciones sobre las razones de la caída interanual, que en el acumulado de los ocho primeros meses de 2016 alcanzó casi el 100% según las cifras relevadas recientemente por el Senasa, al pasar de 430.799 a 449 toneladas.

Y frente a las elucubraciones locales por las menores compras chinas, el Consejero Económico y Comercial de la Embajada de China en la Argentina, Zhai Chengyu, dijo que esto “no implica ninguna represalia” por medidas adoptadas por el gobierno argentino, sino una situación propia de la lógica del mercado y de la competitividad de los precios de las mercaderías. “Las empresas chinas tienen total libertad para elegir los productos que quieren importar. En el mercado chino deciden siempre la calidad y el precio o mejor dicho, la relación calidad/precio”, sostuvo el funcionario.

Según datos de la Aduana General de China publicados por la agencia Reuters, en agosto el país asiático importó 150 toneladas de aceite de soja de la Argentina, un volumen que implicó una caída del 99,81% frente a igual mes de 2015. El valor de la tonelada del producto argentino fue de 1141,56 dólares y quedó muy por encima de los 742,42 dólares de la mercadería exportada por Brasil, que fue el país que mayor volumen colocó en China durante el mes, con 72.715 toneladas, lo que implicó un crecimiento interanual de sus ventas del 285,8%. Rusia fue el segundo proveedor, con 12.155 toneladas y un precio de 864,13 dólares por tonelada.

En la Cámara de la Industria Aceitera de la República Argentina (Ciara) explicaron que China adoptó la política de industrializar la producción de soja en su territorio para lo cual aumentó la capacidad de molienda de su industria -tiene una capacidad instalada para procesar 160 millones de toneladas por año-. De esa forma aumenta la importación de poroto y disminuye la de productos procesados, como el aceite.

En ese sentido, durante los primeros ocho meses de 2016 las compras chinas de aceite de soja totalizaron, según la Aduana de China, 378.960 toneladas y quedaron un 21,45% por debajo de las concretadas en igual segmento de 2015. En particular, las importaciones desde la Argentina sumaron 299 toneladas, un 99,9% menos que el año pasado.

“Actualmente las relaciones bilaterales entre China y la Argentina son muy buenas. Durante su reciente encuentro en la Cumbre del G-20, los mandatarios de ambos países llegaron a muchos acuerdos y consensos para estrechar las relaciones bilaterales, especialmente en el terreno económico y comercial. El gobierno chino siempre da importancia al desarrollo de las cooperaciones económicas entre ambos países, empujando a las empresas chinas a venir a la Argentina a invertir y a incrementar el comercio bilateral”, señaló Chengyu.

El vicepresidente de la Asociación de la Cadena de la Soja (Acsoja), Luis Zubizarreta, dijo que la caída de las ventas de aceite de soja a China no comenzó este año. “Si bien es un proceso que viene de antes, recientemente advertimos al Ministerio de Agroindustria nuestra preocupación y encontramos buena predisposición”, expresó.

Para Chengyu, la coyuntura de la menor compra de un producto argentino en particular no modifica el cuadro general de las relaciones entre ambos países. “Las economías de China y de la Argentina son complementarias. Con más de 1300 millones de habitantes, China es el principal mercado para los productos agropecuarios de la Argentina. Sin embargo, en el acceso al mercado chino existe una fuerte competencia para los productos argentinos”. Y añadió que anualmente China importa productos por cerca de 2 billones de dólares. “Esperamos que las empresas argentinas puedan ocupar un porcentaje creciente en nuestro mercado”, señaló.

Fuente: La Nación

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