CIARA se mostró en contra del denominado “impuesto verde”

La Cámara de la Industria Aceitera se mostró alerta por la posibilidad de que la Provincia apruebe un nuevo gravamen a la actividad agroindustrial y cuestionó los fundamentos que se dieron para crear el tributo.


La Legislatura santafesina está estudiando la posible implementación de un nuevo impuesto confeccionado por el gobierno de Santa Fe, que  pretende  crear un nuevo gravamen que considera “contaminante” a cualquier actividad productiva de la agroindustria exportadora, un sector que ya afronta una elevada capacidad ociosa en la provincia.

El impuesto, denominado “Impuesto por Presión sobre el Ambiente

Natural y Construido”, puso en estado de alerta al sector  agroindustrial, que ya afronta una elevada capacidad ociosa,  causante de que se hayan paralizado algunas plantas.

En diálogo con FM Vale, el presidente de la Cámara de la Industria Aceitera de la República Argentina (CIARA) Alberto Rodríguez destacó que este impuesto “está dirigido puntualmente a las grandes empresas del sector agroindustrial, y no para cualquier empresa. La dirección del impuesto es clara y apunta directamente a la agroindustria”.

“Nos parece incorrecto, porque no tiene nada que ver con el tema ambiental, que es como se lo presenta. Es sólo una medida para recaudar”, sentenció Rodríguez y cuestionó: “Se deja entrever que uno podría contaminar si paga el impuesto. Es algo que no está aceptado”.

Otro punto que cuestionan desde CIARA es que “el impuesto se dirige a las empresas del sector que ya pagan muchos otros impuestos, además de que estarían afectadas todas las que procesan cereales”. Al mismo tiempo, el tributo se calcularía en base al volumen facturado. “La posible contaminación es una palabra que sólo está puesta en el título del tributo”, dijo indignado Rodríguez.

Actualmente, las empresas del sector pagan (entre los impuestos más importantes) IVA, Ganancias y derechos por exportación a nivel nacional, ingresos brutos y sellados a nivel provincial. “Sólo buscan recaudar con un nuevo impuesto”, dijo una vez más el líder empresario.

Según explicó el Ministro de Economía de Santa Fe Ángel Sciara, la norma que busca crear el impuesto “ambiental” establece una  fórmula de la base de cálculo en la que sólo hace referencia a las  actividades vinculadas al mercado de granos (transporte, acopio,  acondicionamiento y despacho de cereales).

La Ley Provincial de Fondo 11.717 sobre Medio Ambiente y  Desarrollo Sustentable obliga a realizar un estudio de impacto  ambiental para aquellas personas que realicen obras o acciones que  afecten o puedan afectar el medio ambiente, “por lo que la creación  del impuesto ambiental contradice aquella ley provincial, que  busca evitar las consecuencias nocivas de una obra o acción en el  medio ambiente, y desconoce validez alguna a ese estudio, vaciando  de contenido legal a la preservación medio-ambiental”, señalaron desde CIARA.

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