Durante años, Escande estuvo dedicada al mantenimiento y cuidado de las instalaciones del antiguo Museo “Estación Cullen”, actualmente cerrado. En una de sus tareas habituales encontró, dentro de una caja de cartón abandonada, un resto óseo que llamó su atención por sus características particulares.
Ante la sospecha de que podía tratarse de un material de valor patrimonial, decidió acercarlo al laboratorio del Museo del Río Paraná, donde el antropólogo Andrés Gil llevó adelante las tareas de limpieza, estabilización y preparación del fósil.
Tras su análisis, el material fue identificado como una mandíbula de toxodon, un mamífero herbívoro de gran porte perteneciente a la megafauna sudamericana extinta, que habitó esta región hace más de diez mil años.
Desde el Museo del Río Paraná destacaron que este hallazgo representa un ejemplo del valor que tiene la articulación entre instituciones públicas, trabajadores municipales y comunidad para la preservación del patrimonio cultural y paleontológico. Asimismo, remarcaron la importancia de generar vínculos entre ciencia y ciudadanía, promoviendo el reconocimiento, recuperación y conservación de materiales que forman parte de la historia natural de nuestra región.
La recuperación de esta pieza permite no solo preservar un valioso registro paleontológico, sino también fortalecer el trabajo conjunto entre el Museo del Río Paraná y la Secretaría de Cultura, Educación y Deportes de la Municipalidad de Puerto General San Martín en torno al cuidado del patrimonio colectivo.







