Clínicas y sanatorios amenazan con no atender a los afiliados de prepagas

Es por el freno que impuso el Gobierno a la suba del 12% que habían anunciado las empresas de medicina paga. Las instituciones médicas decidieron privilegiar a los pacientes de las obras sociales.


En un plenario de clínicas y sanatorios de la Capital y el Gran Buenos Aires los representantes de esos establecimientos resolvieron ayer dejar de atender a los afiliados de las prepagas si en los próximos días las empresas que ofrecen la cobertura de salud no les aumentan los aranceles un 12 por ciento.

“No es nuestra responsabilidad si las prepagas no pueden cumplir con el rol financiador”, señaló Jorge Cherro, titular de ADECRA, la asociación que agrupa a las clínicas y sanatorios del ámbito metropolitano, al diario Clarín.

Ocurre que la semana pasada, el Gobierno limitó la suba del 12 por ciento que habían solicitado las prepagas para comenzar a aplicar desde septiembre un aumento no mayor al 7 por ciento. “Si el 7% no les alcanza, que apelen a las reservas, que no les falta”, disparó Cherro contra las prepagas, que se niegan ahora a abonar el arancel del 12% que reclaman los sanatorios.

Entre las clínicas que participaron del plenario, y que no son propiedad de las prepagas, están, en otros, Mater Dei, Austral, Fleni, San Camilo, Modelo de Quilmes y de Morón, Itoiz, Fundación Hospitalaria, San Lucas de San Isidro, Instituto Medico Adrogué, Adventista, Instituto Cardiovascular Buenos Aires.

Este fin de semana, en tanto, habrá otro encuentro del sector, esta vez de todo el país, para definir la estrategia que adoptarán los establecimientos médicos del interior.

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