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¿Cómo puedo denunciar un ciberdelito y qué necesito para hacer la denuncia?


¿Fuiste víctima de un delito informático? ¿Te estafaron a través de las redes sociales o las plataformas de comercio electrónico? ¿Tenés un hijo al que acosaron a través de internet? En esta nota te explicamos qué tenés que hacer para denunciarlo, a dónde debés presentarte y con qué información y documentación.

Los ciberdelitos o delitos informáticos son actos ilícitos que se cometen a través de internet y los nuevos medios tecnológicos de comunicación, y vienen aumentando de manera meteórica en los últimos años, al punto que han sido consideradas entre las principales amenazas que enfrentará la humanidad en los próximos tiempos.

Este tipo de actos criminales comprenden delitos tradicionales que se concretan aprovechándose de los avances tecnológicos, como es el caso de estafas que antes se concretaban personal o telefónicamente y ahora se han trasladado al campo de los correos electrónicos y las principales plataformas sociales, por ejemplo mediante la suplantación de identidad o también el phishing, donde los criminales se hacen pasar por representantes de marcas, prestadoras de servicios o entidades bancarias para engañar a sus víctimas y robarles datos sensibles para exigir recompensas o, directamente, para despojarlos de dinero mediante el vaciamiento de cuentas bancarias o el uso ilegal de tarjetas de crédito ajenas, y también incluye delitos específicos que han surgido al calor de los avances informáticos.

Según abogados especializados, combatir los ciberdelitos es uno de los grandes desafíos que enfrenta la Justicia, razón por la cual es fundamental estar bien preparado y saber cómo actuar en caso de ser víctima de un delito informático ya que la participación de la víctima puede marcar la diferencia entre un caso resuelto y un caso en el que los delincuentes salen airosos y quedan impunes.

Para denunciar un ciberdelito debés acercarte a la Comisaría o a las oficinas del Ministerio Público Fiscal (también llamadas Fiscalías) más cercanas a tu domicilio. Según la provincia en la que vivas, podrás encontrar unidades fiscales especializadas en este tipo de delitos, así que si tenés esa opción disponible, lo recomendable es que concurras ante esas autoridades porque estarán más preparadas y capacitadas para investigar tu caso.

En algunos distritos existe la posibilidad de hacer la denuncia por la misma vía que se sufrió el delito: a través de internet. Por ejemplo, el sitio web oficial de las Fiscalías de la Ciudad de Buenos Aires ofrecen una plataforma a través de la cual podés iniciar tu denuncia. Sin embargo, en ciertas ocasiones puede ser más conveniente hacerlo de manera presencial, para poder explicar mejor los hechos, contestar preguntas de los agentes fiscales o policiales encargados de preparar la investigación y aportar elementos de prueba que puedan servir para encontrar a los responsables y llevarlos a juicio.

Ni la Policía ni la Fiscalía pueden negarse a tomar tu denuncia, ya que es un derecho que vos tenés: en su caso, si los elementos no son suficientes para encarar una investigación, eso tendrá que ser resuelto posteriormente por las autoridades judiciales, pero la denuncia debe ser aceptada y, en caso de que te lo nieguen, quien lo haga estará incurriendo en un incumplimiento de sus deberes.

Al igual que para realizar cualquier otro tipo de denuncia por un hecho ilícito, vas a necesitar identificarte, por lo que es importante que concurras con tu Documento Nacional de Identidad (DNI) o la documentación que acredite tu identidad en el caso de que no seas ciudadano argentino. También es importante que puedas narrar los hechos, ya sea verbalmente o por escrito, aportando cuanto dato sea útil como pueden ser nombres de usuario, plataformas en las cuáles sucedió el hecho, y, de ser posible, acercar el dispositivo (teléfono, tablet o laptop) para que pueda ser peritado por los especialistas. 

Es fundamental no eliminar ni adulterar archivos, conversaciones o cualquier otro tipo de elemento informático que acredite lo sucedido. Si por algún motivo no podés acercar tus dispositivos, una buena alternativa es que un escribano público certifique y extraiga la información, aunque eso suele tener un costo elevado y debe ser realizado por un notario que tenga conocimientos en este tipo de asuntos para que la evidencia recolectada sea verdaderamente útil para la investigación.

Para concluir, recordando esa vieja frase que dice que es mejor prevenir que curar y teniendo en cuenta el alto riesgo que nos afecta a todos como potenciales víctimas de ciberdelitos, deben recordarse algunos consejos de especialistas para cuidarnos de los criminales 2.0: cambiar periódicamente nuestras contraseñas y utilizar combinaciones alfanuméricas difíciles de descifrar, no compartir datos sensibles con terceros y recurrir a canales oficiales de comunicación de marcas o empresas que entren en contacto con nosotros para solicitarnos información confidencial, optar por medios de pago seguros con posibilidad de reembolso al realizar compras online, evitando transferencias o depósitos, y, por sobre todas las cosas, prestar atención, usar el sentido común y desconfiar de aquellas ofertas, comunicaciones o peticiones que parezcan demasiado buenas para ser ciertas o que generen dudas razonables respecto a su autenticidad. 

 

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