Agrodólares

Complejo Sojero: Estratégico para la economía y ninguneado por la Nación

Una vez más, quedó demostrado la importancia geopolítica-económica del polo agroexportador de la región. Sin embargo, los sucesivos gobiernos evitar invertir en la logística que el sector requiere


Una año más y otra vez quedó evidenciado y ratificado la importancia geopolítica-económica que representa el Complejo Sojero para el país y para los gobernantes.

Es que la generación principal de divisas en 2021 fue, como viene sucediendo últimamente, a través de las exportaciones de granos y productos agroindustriales desde los muelles de la región.

Los datos del Indec lo ratificaron aduciendo el ingreso de más de 32.000 millones de dólares de los casi 78.000 millones de la moneda norteamericana que recaudó Argentina en todo concepto.

Esto significó seis veces más que lo exportado por la industria automotriz, que aportó 4.900 millones, y que genera casi la misma cantidad de puestos de empleo de lo que moviliza el agro en las fábricas y puertos.

Los datos, a pesar de su elocuencia, demuestran que así y todo la Nación no realiza las inversiones en logística e infraestructura que necesita este complejo agroexportador, y no importa quien gobierne, el dinero recaudado es utilizado para sostener una gigantesca maquinaria estatal sin cuidar a la «gallina de los huevos de oro». Sistemáticamente año tras año vuelve a suceder y este 2022 no será la excepción, ya que en el rechazado Presupuesto que remitió el Ejecutivo al Congreso no figuraba propuesta alguna para el complejo sojero de la región.

Siguiendo los datos oficiales, entre poroto, harina, aceite y biodiesel de soja, el año pasado sumó exportaciones por 23.000 millones de dólares, un 30 por ciento del total del comercio exterior nacional.

La harina, producto del que Argentina es líder a nivel global, representó la mitad de ese total:  11.794 millones, un 51 por ciento más que en 2020, evidenetemnete por el alza de los precios internacionales.

El aceite adicionó otros 6.873 millones de la moneda norteamericana, esto es un 82 por ciento más que los 3.774 millones del ejercicio anterior.

Y el biodiesel cerró un año que a priori parecía pésimo y recaudó 1.573 millones, más del triple de los 468 millones de 2020.

Por último, el poroto sin procesar representó 2.792 millones, un 20 por ciento más que en el año previo.

En tanto, el maíz también sobresalió con envíos por poco más de 9.000 millones de dólares.

Fue el segundo producto más exportado, por detrás de la harina de soja y por encima del aceite de la misma oleaginosa, aunque sin aplicarle valor agregado alguno.

El trigo hizo su aporte con exportaciones por 3.113 millones de dólares.

Alejandro Romero

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