La noticia del asalto a Venezuela y la captura de Nicolás Maduro por parte de fuerzas estadounidenses se convirtió en un hecho político de alcance global, con repercusiones inmediatas en el plano internacional y, naturalmente, en la arena política argentina. Tanto los medios como las redes sociales se llenaron de imágenes y videos de Maduro esposado, escoltado por agentes de la Administración para el Control de Drogas de Estados Unidos (DEA), mientras era trasladado a Nueva York, donde enfrenta cargos federales, incluidos los de narcoterrorismo y conspiración de tráfico de drogas.
El operativo, descrito por funcionarios del gobierno de Estados Unidos como “una misión exitosa” y parte de una ofensiva estratégica contra el crimen organizado y el régimen chavista, ha generado reacciones encontradas a nivel mundial. Mientras varios gobiernos celebran la salida del poder de uno de los líderes más polémicos de América Latina, organismos internacionales y Estados soberanos denunciaron la acción como una violación del derecho internacional y de la soberanía venezolana.
Debate en Argentina: de la alianza histórica al rechazo político
La política argentina, y en particular los sectores que históricamente fueron aliados del chavismo, no tardaron en expresarse. El kirchnerismo, que mantuvo vínculos estrechos con el régimen de Chávez y Maduro durante décadas, ha sido señalado por sectores políticos y analistas por haber legitimado a un gobierno acusado de graves violaciones a los derechos humanos y de desencadenar una de las mayores crisis migratorias de América Latina.
Uno de los episodios más recordados de esa relación fue el caso Antonini Wilson, vinculado a supuestos financiamientos irregulares durante campañas electorales, así como el rol de allegados a la ex gobernación que operaban como puntos de contacto informales entre Buenos Aires y Caracas.
En el plano local, la reacción política en San Lorenzo refleja la polarización del debate nacional. La concejala del bloque peronista y referente del Movimiento Evita, Yazmín Petrillo, reposteó un mensaje del presidente Javier Milei celebrando la captura de Maduro, pero añadiendo una crítica directa hacia la acción: “Nuestro presidente piensa que en nombre de la libertad se puede bombardear países ajenos. Qué tiempos oscuros se vienen para Latinoamérica”.

Una posición similar expresó su compañero de bancada, Martín Cerdera, quien cuestionó el operativo desde la órbita del derecho internacional y condenó lo que calificó como una violación a la soberanía de un Estado independiente. Ambos concejales completan el bloque peronista en el Concejo Deliberante de San Lorenzo junto a Esteban Aricó, evidenciando un consenso regional dentro de ese espacio político sobre el repudio a la intervención militar estadounidense.

Un hecho que sacude la agenda regional
La captura de Maduro no es un hecho aislado ni menor. Se trata de un desenlace dramático para uno de los gobiernos más longevos y polémicos de América Latina, cuyo legado incluye la conmoción social, la migración masiva de venezolanos y una polarización ideológica que trascendió fronteras.
En Argentina, la operación reabrió viejas heridas y dividió opiniones: mientras algunos celebran el fin de un régimen que consideran autoritario y criminal, otros alertan sobre los riesgos de legitimar intervenciones militares externas y cuestionan la legalidad de una acción que pone en jaque principios de soberanía nacional y derecho internacional.
En San Lorenzo, como en gran parte del país, la discusión política sobre Venezuela se volvió a colar en la agenda local, recordando que los hechos globales también encuentran eco en los debates municipales y que las viejas alianzas y resistencias continúan moldeando posiciones políticas en esta nueva etapa de la región.






