La ciudad de Granadero Baigorria se encuentra sumida en el dolor y la tensión. Tras cinco días de una búsqueda desesperada que movilizó a familiares, amigos y fuerzas de seguridad, el hallazgo de un cuerpo en un sector de difícil acceso ha recrudecido la consternación en toda la región del Gran Rosario.
El hallazgo y el operativo en el lugar
El procedimiento se inició a raíz de un llamado a la Central de Emergencias 911 que alertaba sobre la presencia de restos humanos en el área del monte de Celulosa. Al arribar al lugar, el personal policial constató la veracidad del aviso y dio intervención inmediata al Ministerio Público de la Acusación (MPA).
El fiscal Carlos Covani ordenó la participación del gabinete criminalístico de la Policía de Investigaciones (PDI), quienes trabajaron durante horas en la escena para el levantamiento de rastros y la preservación de pruebas. Debido a la gravedad del hecho, la investigación quedó a cargo de la fiscal Agustina Eiris, de la Unidad de Violencia Altamente Lesiva.
Un menor demorado y pericias pendientes
Fuentes oficiales confirmaron que, en paralelo al hallazgo, se produjo la aprehensión de un menor de edad, quien fue trasladado a sede policial a disposición de la justicia. Las autoridades mantienen un estricto hermetismo sobre el vínculo del demorado con el hecho, mientras se profundizan las medidas investigativas para reconstruir las últimas horas de la víctima.
Si bien el operativo se dio en el contexto de la búsqueda de Benjamín Scerra, las autoridades han optado por la cautela y aún no han confirmado oficialmente la identidad del cuerpo. Se espera que los resultados de la autopsia y las pericias forenses aporten la identificación definitiva en las próximas horas.
Cronología de una desaparición
Benjamín Scerra, de 19 años, fue visto por última vez en la madrugada del pasado sábado, cuando salió de su domicilio en Granadero Baigorria. Desde entonces, su familia inició una campaña incansable para dar con su paradero. Su padre, Félix, había manifestado a los medios locales la desesperación de “dos días sin dormir” y la esperanza de encontrarlo con vida.
La zona del hallazgo, lindera a las instalaciones de la empresa Celulosa Argentina, permanece bajo custodia mientras la comunidad espera respuestas ante un hecho que ha golpeado duramente al cordón industrial.







