La obra demandó una inversión superior a los $5.834 millones y contempla cuatro pabellones independientes, con 18 celdas cada uno. Cada sector contará además con espacios destinados al personal penitenciario para las tareas de vigilancia y control.
Los trabajos se encuentran concentrados en las últimas terminaciones, entre ellas instalaciones eléctricas y de corrientes débiles, ajustes de aberturas, colocación de cubiertas y bachas en los patios.

El ministro de Obras Públicas, Lisandro Enrico, destacó que la incorporación de estas 72 celdas permitirá ampliar la capacidad de alojamiento y mejorar las condiciones de funcionamiento de la unidad penitenciaria.
En tanto, la secretaria de Asuntos Penales, Lucía Masneri, vinculó la obra con la política de seguridad impulsada por la gestión de Maximiliano Pullaro. “La política de seguridad se construye con la policía en la calle y el control en las cárceles”, sostuvo, y remarcó que el objetivo es que los delincuentes permanezcan detenidos y bajo control mientras cumplen sus condenas.
El proyecto abarca 1.367 metros cuadrados cubiertos y una superficie total intervenida de 2.842 metros cuadrados, además de obras complementarias para los sistemas cloacales y pluviales.
Con la obra próxima a finalizar, la Provincia busca ampliar la capacidad del sistema penitenciario y fortalecer el control dentro de una de las principales unidades carcelarias de Santa Fe.







