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Actividad brutal en los campos: levantaron un millón de hectáreas de soja en apenas siete días

Actividad brutal en los campos: levantaron un millón de hectáreas de soja en apenas siete días

Tras semanas de parálisis por lluvias recurrentes y ciclogénesis, el cambio de patrón climático permitió un avance histórico en la región núcleo. La Bolsa de Comercio de Rosario confirmó un salto productivo de 800.000 toneladas para la oleaginosa, mientras el Cordón Industrial se prepara para una presión logística sin precedentes por el arribo masivo de la cosecha.

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Tras semanas de parálisis por lluvias recurrentes y ciclogénesis, el cambio de patrón climático permitió un avance histórico en la región núcleo. La Bolsa de Comercio de Rosario confirmó un salto productivo de 800.000 toneladas para la oleaginosa, mientras el Cordón Industrial se prepara para una presión logística sin precedentes por el arribo masivo de la cosecha.

El sol y la irrupción de aire polar trajeron el alivio más esperado para los productores del corazón productivo del país. Luego de un abril que parecía condenar la calidad y el volumen de la cosecha de soja de primera debido a persistentes temporales, los últimos siete días registraron lo que los técnicos de la Bolsa de Comercio de Rosario califican como una actividad brutal. El ingreso masivo de las máquinas a los lotes permitió recolectar un millón de hectáreas en un tiempo récord. Además, esto destrabó un retraso que era el más importante de la última década.

Este avance febril fue posible gracias al establecimiento de una zona de alta presión que alejó la humedad y permitió el secado de los suelos. Hasta hace solo dos semanas, la cosecha apenas alcanzaba el 25% del área. Sin embargo, con el ritmo de trabajo de los últimos días el progreso trepó hasta el 68% en la región núcleo. Las cuadrillas de cosecha trabajaron sin descanso aprovechando cada hora de luz. Así, lograron recuperar 25 puntos porcentuales de avance en una sola semana. Se trata de un hito que cambia radicalmente el ánimo del sector y las proyecciones económicas para lo que resta de la campaña.

Un salto productivo que mejora las proyecciones

Los resultados obtenidos en las tolvas no solo trajeron alivio por el avance físico de la trilla, sino también por el volumen recolectado. Las estimaciones para la región núcleo subieron en 800.000 toneladas adicionales. Ahora alcanzan un total proyectado de 19,7 millones de toneladas para la soja. Este ajuste positivo responde a rindes que, en la franja oeste y central de la región, están superando las expectativas iniciales. Estas expectativas habían sido castigadas por el calor de enero y las lluvias excesivas de marzo.

El rinde promedio para la zona se ubica ahora en los 40,5 quintales por hectárea, una cifra sólida que confirma la resiliencia del cultivo frente a los vaivenes meteorológicos de este ciclo. A pesar de los temores por la pérdida de calidad debido al exceso de humedad previo, la rápida intervención de los productores y las bajas temperaturas actuales han ayudado a estabilizar la condición del grano. De este modo, se evitaron problemas mayores de brotado o pudrición que se temían a mediados de mes.

El impacto logístico en el Cordón Industrial

Para ciudades como San Lorenzo, Puerto General San Martín y Timbúes, este millón de hectáreas cosechadas en tiempo récord se traduce de manera inmediata en una presión logística extrema. El flujo de granos hacia las terminales portuarias del Up River experimentará un pico máximo de actividad. El volumen que estaba retenido en los campos por el barro ahora busca su salida hacia las plantas de molienda y los buques de exportación.

Las autoridades y empresas de servicios del Cordón Industrial ya advierten sobre la saturación de los accesos viales. Esto ocurre dado que la concentración de la cosecha en un período tan corto de tiempo genera un cuello de botella en la recepción de camiones. Este “tsunami” de soja, que ahora fluye libremente tras el cese de las lluvias, pondrá a prueba la capacidad operativa de las terminales y la paciencia de quienes transitan las rutas de la región. Se espera que esta sea la quincena de mayor movimiento del año.

El desafío del trigo para la próxima campaña

Mientras la soja de primera entra en su etapa final y el maíz temprano ya alcanza el 75% de recolección, las miradas comienzan a posarse en la campaña fina 2026/27. Sin embargo, el panorama para el trigo no es tan optimista como el de la cosecha gruesa. Las primeras encuestas de intención de siembra revelan una posible caída del 17% en la superficie destinada al cereal en la región núcleo. Esto representaría unas 300.000 hectáreas menos en comparación con el ciclo anterior.

El principal obstáculo que encuentran los productores es el deterioro en los márgenes económicos, impulsado fundamentalmente por el encarecimiento de los fertilizantes. La relación insumo-producto para la urea se ha vuelto desfavorable, lo que lleva a muchos establecimientos a replantear sus rotaciones. Si bien el perfil de humedad en los suelos es óptimo tras las lluvias de abril, la incertidumbre financiera y los altos costos operativos actúan como un freno para una siembra de trigo que, por ahora, asoma con cautela en el horizonte productivo nacional.