Rendón, radicado desde hace más de una década en Fray Luis Beltrán, era un trabajador que había llegado desde Colombia junto a su familia en busca de mejores oportunidades. Sus seres queridos lo describieron como “un ejemplo de buen hombre, gran padre, esposo y abuelo”, destacando su esfuerzo y compromiso durante años de trabajo en el país.
Según relataron, el día de su desaparición mantuvieron contacto telefónico con él y advirtieron que algo no estaba bien. Con el paso de las horas y la falta de noticias, realizaron la denuncia que activó su búsqueda.
“Amaba la Argentina, incluso más que muchos de nosotros. Era un inmigrante legal que aportó a esta patria más de lo que muchos jamás vamos a hacerlo”, expresaron con dolor, al tiempo que remarcaron que no tenía ningún vínculo con actividades ilícitas.
La investigación quedó en manos del fiscal Carlos Ortigoza, quien continuará con las medidas para esclarecer el hecho y determinar responsabilidades en torno al crimen.
En medio del profundo dolor, la familia exige justicia: “Esperamos que los culpables paguen con la pena más alta por haberle arrebatado la vida a una persona tan especial”, concluyeron.








