Ataque narco

Crimen en Baigorria: “Mi hijo era un chico estudioso; la bala no era para él”

Facundo Contreras tenía 25 años, estudiaba nutrición y planeaba radicarse en Brasil. Vivía a tres cuadras de la bajada Formosa, de donde nunca más volvió. Compartía una cerveza con amigos cuando desconocidos los atacaron a balazos desde un Renault Clío.


Facundo Contreras tenía 25 años, estudiaba nutrición y planeaba volver a radicarse a Brasil. Pero la noche del sábado resultó baleado en la bajada Formosa de Granadero Baigorria, cuando compartía unas cervezas con un grupo de amigos. Recibió un disparo en el tórax, fue trasladado por quienes estaban allí pero llegó sin vida al hospital Eva Perón.

Según confiaron allegados, Facundo fue víctima de una bala perdida que no lo tenía por destinatario. En cambio, otros afirman que un auto pasó por el lugar donde estaba reunido con un grupo de jóvenes tomando unas cervezas y les dispararon sin mediar palabras ni amenazas.

Facundo vivía con su familia a tres cuadras de la bajada, en una casa de clase media. Su padre, Aldo, manifestó que el sábado a la noche estaban juntos y revisando la moto de su hijo. “No eran más de las ocho cuando estábamos en el garaje con la moto, no sé qué tenía, y a él lo llamaron los amigos. Siempre se juntaban en la bajada así que me dijo «papá ya vengo» y se fue caminando, ni siquiera sacó la moto así que supuse que no pensaba ir a otro lado. Lo llamaron los amigos y fue, como lo hacía habitualmente”.

Alrededor de las 21 se encontraba Facundo con su amigo Gaspar y otros más estaban allí, en la bajada, cerca del muelle, cuando de pronto apareció por el lugar un Renault Clio gris y según le contaron a Aldo desde adentro del vehículo “empezaron a los tiros”.

“Los amigos me contaron que cuando escucharon las balas se tiraron cuerpo a tierra, y que al levantarse del piso se dieron cuenta que Facundo estaba herido”, expresó Aldo. Otros cuentan que el Clío llegó a la bajada Formosa y empezaron a los tiros, y que ellos no conocen a los que iban en el auto pero que eran dos personas. “Mi hijo nunca tuvo antecedentes penales y sus amigos son chicos del barrio. Hace muchos años que vivimos acá, así que todos nos conocemos. No sé qué pasó, ni ellos saben me parece”.

La familia Contreras no tiene consuelo. “La madre echó a todos los amigos. Ellos fueron quienes lo llamaron para que fuera a la bajada y después cada uno contó algo distinto. Y ella dice que además no lo protegieron. Ella está muy mal”, sostuvo Aldo.

El padre de la víctima desestimó que Facundo haya tenido problemas que pudiesen haber desencadenado el ataque criminal: “creo que no recibió amenazas ni nada raro”.

Facundo estudiaba la carrera de nutrición y Aldo dijo que “estaba en el último año. Vivió en Brasil y quería volverse para allá pero con un título. Por eso vino a Rosario a recibirse. Era un chico estudioso y sin problemas. Creemos que fue una bala perdida, que no era para él, pero no sabemos”, lamentó.

Luego del ataque llegó al lugar un móvil del Comando Radioeléctrico y los vecinos explicaron a los policías que la víctima había sido trasladada por un amigo en un Peugeot 207 y que estaba en el Hospital Eva Perón. Desde el centro asistencial comunicaron más tarde a la familia que el cuerpo del joven fue “examinado por los médicos de guardia, quienes le diagnosticaron heridas en el tórax con orificio de entrada y salida” y que había fallecido en el camino.

El fiscal Alejandro Ferlazzo entrevistó a los amigos de Facundo quienes dijeron que se “encontraban reunidos en el lugar cuando pasó un Renault Clio color gris desde el cual efectuaron detonaciones”.

El representante del Ministerio Público de la Acusación ordenó citar a quienes estaban con la víctima para entrevistarlos nuevamente en la sede de la Fiscalía y ordenó que el cuerpo sea trasladado al Instituto Médico Legal para su autopsia y el estudio de balística.

Comentarios