¿Crisis pre electoral? Primeros despidos en importante industria de la región

Trabajadores siderúrgicos están en alerta por 10 despedidos en a empresa Acindar de Villa Constitución.


El conflicto desatado en la siderúrgica Acindar se profundizó con el despido de otros cuatro trabajadores durante el día de ayer, que se suman a los seis cesanteados del miércoles. En reclamo por su reincorporación, los obreros paralizaron la planta de Villa Constitución por segundo día consecutivo, mientras que las partes mantuvieron una dura y prolongada reunión en la sede rosarina del Ministerio de Trabajo provincial.

Del encuentro surgió la posibilidad, que se analizaba anoche en la fábrica, de acordar una suerte de “conciliación voluntaria” por una semana, que daría a las partes tiempo para seguir negociando. De las conversaciones participa la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) de Villa Constitución y la comisión interna de la siderúrgica. Hoy habrá un nuevo encuentro en la sede local de la cartera laboral.

El conflicto en la acería se desató el miércoles al mediodía, luego de que se realizó una asamblea en la planta para rechazar la cesantía de seis trabajadores contratados, que desempeñaban tareas en la compañía desde hacía cuatro años. En esa instancia, los trabajadores alertaron sobre los riesgos que el achique de personal, aunque sea contratado, en áreas de alto riesgo ponía en juego la seguridad y la salud de los obreros.

Es más, denunciaron que en el marco de una política para incrementar la competitividad, con el argumento de la presión que ejerce la sobreoferta de acero chino en el mercado, la empresa viene tomando decisiones que ponen en riesgo la seguridad laboral.

El conflicto se profundizó porque al término de esa asamblea, Acindar despidió a dos obreros de planta permanente, en lo que la comisión interna y el gremio denunciaron como una persecución.

Se decidió el paro y el miércoles por la noche la compañía respondió con otros cuatro despidos, con lo cual se elevó a doce la cantidad de cesantes, seis de planta permanente y seis contratados.

Con este panorama, la huelga siguió durante el día de ayer. A las 17 se inició una reunión en el Ministerio de Trabajo, que se extendió hasta las 20. Anoche los trabajadores decidían en asamblea los pasos a seguir. Una probabilidad era que aprobaran la idea de acordar una suerte de conciliación voluntaria con la empresa, por una semana.    Este paraguas permitiría congelar la situación, por lo cual los obreros seguirían cobrando pero sin entrar a la planta, mientras se siguen las negociaciones.

Silvio Acosta, representante de base en Acindar, además de la pérdida de puestos de trabajo “lo que implica la salida de estos compañeros es que los sectores donde se desempeñan cubran la producción con menos gente, y esto pone en riesgo la seguridad de los compañeros”.

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