Barbijo en verano

De algodón, friselina y un poco más suelto: cómo adaptar el barbijo para el verano

Ante las quejas que genera el uso de tapabocas los días de calor, expertos aconsejan diseños que no concentren el aire caliente ni el sudor.


Si ya molesta llevarlo. Si muchas personas lo usan por debajo de la nariz. Si más de uno se fastidia porque considera que “no le deja respirar”. ¿Qué va a pasar cuando estemos en enero, con 35 grados, al sol, y tengamos que ponernos un barbijo?

Hasta lo tendremos que sumar a nuestro kit de playa. “Regirán los protocolos de uso de barbijo, desinfección y distanciamiento social”, dijo la semana pasada Martín Yeza, intendente de Pinamar, al asegurar que “habrá temporada” y que están trabajando en los cuidados sanitarios para prevenir el coronavirus.

“En el verano va a haber que seguir usando barbijo, porque ya se vio en este invierno que es efectivo para evitar las enfermedades respiratorias”, adelanta Rubén Sajem, director del Centro de Profesionales Farmacéuticos Argentinos (Ceprofar).

Un mujer camina con barbijo en un día caluroso en Atenas, Grecia. Foto EFE.

Un mujer camina con barbijo en un día caluroso en Atenas, Grecia. Foto EFE.

“Es cierto que en verano va a traer complicaciones. Habrá que buscar un barbijo que no concentre el aire caliente y la sudoración. Que cumpla con su función de barrera filtrante. Pero, a la vez, que sea respirable”, continúa Sajem.

Según la neumonóloga Gabriela Tabaj, jefa de Sala de Docencia e Investigación del Hospital A. Cetrángolo, “no hay contraindicaciones en la población general” para el uso del barbijo en verano.

“Se puede usar (un tapabocas) de tela de algodón. Es muy importante que cubra la nariz, la boca, y agarre bien el mentón”, indica Tabaj. Y aclara que si estamos al aire libre y a más de dos metros de otra persona “no hay necesidad de utilizar tapabocas”.

Cómo elegir un barbijo veraniego

El director de Ceprofar comparte varias pautas para hacer una compra inteligente en las épocas de altas temperaturas:

• Usar un barbijo más suelto, que no esté tan adherido a la nariz y a la boca. Pero, a la vez, que sea más ajustable en los contornos de la cara, para que no permita filtraciones.

• Elegir telas más adecuadas para el verano. Reemplazar el barbijo de una sola tela gruesa por lo que siempre se ha recomendado, que son barbijos de varias capas superpuestas. En este caso, van a tener que ser livianas.

Dos mujeres utilizan barbijos en la playa de Ogunquit, Estados Unidos. Su uso no está contraindicado en días de calor. Foto AP.

Dos mujeres utilizan barbijos en la playa de Ogunquit, Estados Unidos. Su uso no está contraindicado en días de calor. Foto AP.

• El barbijo ideal sería de algodón y friselina. Siempre de algodón en la cara interna, porque es la tela que irrita menos y absorbe más humedad. Una capa intermedia de friselina, que es una tela sintética no tejida. Y una capa externa un poco más impermeable.

• Evitar los barbijos que se han visto este invierno de telas absolutamente impermeables, como las telas náuticas.

• No hay un modelo ideal para todos. Cada persona deberá elegir el que mejor se ajuste a su cara, sin dejar espacios, sin lastimar, y sin que irrite la piel.

Cuidados extra para los días de calor

“Vamos a tener que cambiar nuestros tapabocas con mayor frecuencia”, comenta el farmacéutico Christian Seú Texeira, director técnico de Droguería del Sud. Para eso, hay que tener en cuenta su humedad. Un tapabocas húmedo no deja pasar nuestra exhalación e implica la retención de gérmenes del ambiente cerca de nuestras vías respiratorias.

Consultado por las posibles contraindicaciones del uso durante el verano, explica que los barbijos limitan el caudal de aire que ingresa a nuestro cuerpo y nos obligan a forzar la exhalación de aire. Al esforzarnos, nuestro cuerpo demanda más oxígeno y esto incrementa nuestra frecuencia respiratoria.

Barbijo y sombrilla en La Havana, Cuba, un combo para hacerle frente al calor y a la pandemia. Foto AP.

Barbijo y sombrilla en La Havana, Cuba, un combo para hacerle frente al calor y a la pandemia. Foto AP.

“Este fenómeno se exacerba con temperaturas ambiente elevadas. Por lo tanto, no es recomendable el uso de estos dispositivos cuando uno hace ejercicio, por ejemplo, al correr o andar en bicicleta”, sostiene Seú Texeira.

Y agrega que, en días muy calurosos, es preferible organizar la salida en horarios donde la temperatura no sea tan extrema, para “evitar sofocarse” con los tapabocas y barbijos.

Para que no se irrite la piel -un problema que se está viendo- conviene usar una crema hidratante en la zona donde nos roza el barbijo. Otras sugerencias son limpiar la cara con jabón neutro y agua tibia, no usar barba, y evitar el maquillaje.

¿Las válvulas de exhalación son una buena idea?

Las plataformas de venta online ofrecen barbijos con válvulas de exhalación. Están dirigidos, en especial, a quienes hacen deportes. Aunque también los podemos ver en personas que caminan por la calle. Según los expertos consultados por Clarín, no son recomendables.

“No evitan la eliminación de partículas virales y, por lo tanto, no protegen al otro”, explica la neumonóloga Tabaj. Esto significa que, si esa persona está enferma de Covid-19, va a estar contaminando al resto.

Un estudio de la Universidad Atlántica de Florida prueba un barbijo con válvula de respiración.

Un estudio de la Universidad Atlántica de Florida prueba un barbijo con válvula de respiración.

Tampoco son una solución para los días de calor. “En verano, para lo único que servirían es para que no se produzca condensación de la propia respiración en el barbijo, pero eso se evita con una tela más liviana. Además, es un barbijo rígido, que se ajusta a la cara, así que va a producir transpiración”, acota Sajem.

Por otro lado, hay muchos desarrollos, en base a lo que se está aprendiendo del uso de barbijos. Buscan reemplazar a una tela gruesa que no deja respirar, por tecnología.

Por ejemplo, una innovación son los barbijos desarrollados por científicos del Conicet. Tienen una cara interna de algodón con nanoparticulas de plata, que le dan un efecto antiséptico. Una capa intermedia con iones de cobre, que inhiben a los virus, bacterias y hongos. Y una capa externa que es semipermeable.

Este “superbarbijo”, que se comercializa bajo el nombre de Atom-Protect, ya está a la venta y se puede adquirir a partir de las 10 unidades por un costo aproximado de 324 pesos cada uno.

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