La industria pesquera y naval argentina atraviesa un escenario de profundas contradicciones. Mientras las estadísticas oficiales celebran un crecimiento récord de la actividad, las empresas enfrentan una fuerte caída de la rentabilidad, parálisis en la construcción de nuevos buques y un esquema de costos distorsionado. Así lo expuso Vito Contessi, referente del histórico astillero marplatense y empresario pesquero, durante una extensa entrevista en el podcast Up River.
Tras participar en la feria pesquera Icefish en Islandia, Contessi trazó un duro paralelismo entre la eficiencia del país nórdico y los obstáculos estructurales de la Argentina. Mientras Islandia, con 1.000 kilómetros de costa, posee 70 puertos marítimos con fábricas instaladas directamente en los muelles, la Argentina, con 4.000 kilómetros de litoral, apenas cuenta con 14 terminales portuarias y procesa su materia prima en parques industriales ubicados, en muchas ocasiones, a 500 kilómetros de distancia del agua.
El empresario puso el foco en la matriz de costos logísticos y laborales que asfixian la competitividad nacional. En Islandia, las propias tripulaciones descargan los buques utilizando grúas integradas que depositan la mercadería directamente en la fábrica. En Argentina, la descarga se lleva entre un 9% y un 25% del costo de la materia prima, producto de un sistema cautivo operado por cooperativas y empresas de estibaje con lógicas monopólicas. “Descargar un cajón de langostino de 16 kilos en Rawson salía 6.800 pesos”, ejemplificó.
Estas distorsiones se trasladan a toda la cadena de valor, generando asimetrías salariales impactantes frente a la falta de rentabilidad corporativa. Durante la temporada patagónica, un capitán de pesca puede llegar a percibir ingresos mensuales en torno a los 100.000 dólares. A esto se suma el peso del combustible, que hoy representa entre el 25% y el 30% del costo total de captura, y una carga laboral general que escaló históricamente del 35% al 60%.
El mito de la desregulación y la estadística oficial
Contessi fue lapidario al analizar las políticas implementadas por la actual gestión nacional. Lejos de la narrativa libertaria, aseguró que el Estado mantiene una asfixia burocrática sobre el sector. “Este gobierno no desreguló absolutamente nada en materia pesquera, ni una coma. Estamos peor que antes”, sentenció. Como ejemplo, recordó que al asumir la nueva administración, el Derecho Único de Extracción (DUE) sufrió un aumento del 300% sin mediar ningún estudio de costos previo.
El empresario también desmintió el publicitado “boom” pesquero. El Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) arrojó recientemente un crecimiento interanual del 460% para el sector, posicionándolo como líder de la economía. Contessi explicó que este porcentaje es una ilusión estadística: en 2025, la flota tangonera atravesó un paro que paralizó la actividad durante cinco meses. Al comparar este año (sin medidas de fuerza) contra aquel período nulo, el salto porcentual es astronómico, pero la realidad marca que se pescó el mismo volumen que en 2024, con una rentabilidad significativamente menor.
Astilleros paralizados: de construir a “chatarrear”
La falta de competitividad impactó de lleno en la industria naval. En el astillero Contessi, tras entregar las últimas dos embarcaciones programadas, se frenaron todos los nuevos proyectos de una lista de espera que superaba los 30 clientes. Hoy, los diques se dedican a “chatarrear”, modificar o alargar buques construidos en las décadas del 70 y 80, ante la imposibilidad de los armadores para invertir en renovación de flota.
Frente a este complejo panorama, el empresario reclamó al Gobierno Nacional la apertura de canales de diálogo institucionales que permitan diseñar políticas públicas basadas en el conocimiento territorial y no en prejuicios. “No hay industrias que puedan mejorar cuando se piensa desde el Estado que son los iluminados que se las saben todas con un librito de soluciones”, concluyó. El historial de las regulaciones portuarias y el análisis de competitividad del sector se encuentran documentados en el archivo Notas SL24 para su consulta permanente.







