Mariana Di Paolo había pedido ayuda. Horas antes de ser asesinada, la mujer se presentó en un Centro Territorial de Denuncias de Villa Gobernador Gálvez y dejó constancia del hostigamiento que sufría por parte de su expareja, Luis Argañaraz. La denuncia fue realizada en medio de una separación reciente y de un conflicto por la vivienda que ambos habían compartido durante años.
No alcanzó
Este jueves, la historia terminó de la manera más brutal. Argañaraz interceptó a Mariana y la asesinó en inmediaciones de la bajada de Cargill, en Villa Gobernador Gálvez. Después colocó el cuerpo dentro de un automóvil y prendió fuego el vehículo, en una escena que fue advertida por pescadores que se encontraban en la zona.
Mariana y Argañaraz habían mantenido una relación durante 13 años y tenían dos hijos. La pareja se había separado en agosto. El conflicto entre ambos continuaba, particularmente por la vivienda que habían compartido.
El 1 de septiembre, Mariana decidió recurrir a la Justicia. Se presentó en un CTD de Villa Gobernador Gálvez y denunció por hostigamiento a su ex. Fue, según surge de la investigación, una de las últimas acciones que realizó antes de ser asesinada.
Horas después, Argañaraz la encontró y la atacó. La llevó hasta la zona de la bajada de Cargill, donde ocurrió el femicidio.
Los pescadores que estaban en el lugar observaron la dramática secuencia y registraron parte de lo ocurrido. Luego de incendiar el automóvil, el hombre se arrojó al río Paraná, aparentemente con la intención de escapar.
Pero volvió
Tras salir del agua, Argañaraz regresó hacia el lugar donde ardía el vehículo. Finalmente se arrojó sobre las llamas y murió como consecuencia de las graves heridas que sufrió.
Así, después de asesinar a Mariana, el femicida terminó muerto en el mismo escenario donde intentó borrar las huellas del crimen.

Ahora, la investigación intenta reconstruir minuto a minuto las últimas horas de Mariana Di Paolo y determinar cómo se produjo el ataque. Pero hay un dato que estremece especialmente a quienes investigan el caso: la mujer había denunciado el hostigamiento apenas unas horas antes de ser asesinada.
La denuncia, realizada en plena separación y en medio del conflicto con Argañaraz, se convirtió en una pieza central para reconstruir el contexto de violencia que precedió al femicidio.







