Desmienten plan de desinversión en las industrias de biodiesel de la región

Lo aseguraron desde la cámara empresarial del sector. Nada se dijo respecto al recorte o sostenimiento del plantel de obreros


La suba de los aranceles que impuso el gobierno de Estados Unidos aplicó al ingreso de biodiésel argentino preocupa a la industria local.

Es que con semejante tasa, la exportación a aquel país es imposible. Y su reemplazo por el recuperado mercado europeo, no alcanza.

El 95% de la producción de este combustible, dedicado a su colocación en el mercado externo, se produce en esta región, principalmente en San Lorenzo, Puerto San Martín y Timbúes. Y el 95% de toda esa producción estaba destinada al país del norte. De ahí la preocupación sobre un panorama, presente y futuro, que no se dilucida.

“La recuperación del mercado de la Unión Europea es sólo un paliativo”, aseguró el presidente de la Cámara Argentina de Biocombustibles (Carbio), Luis Zubizarreta.

“Fue el inicial cuando iniciamos todo este proceso de inversión; la industria del biodiésel nació apuntando a Europa”, dijo antes de dudar sobre si el viejo continente es capaz de absorber lo que se perdió por la decisión del gobierno de Donald Trump y las empresas norteamericana.

Cabe recordar que durante 2016, esta industria produjo 1,6 millón de toneladas dedicadas exclusivamente a la exportación, de las que 1,43 millón de toneladas fueron a parar a compradores norteamericanos, generando un ingreso de u$s 1.100 millones.

Sobre el futuro de la industria, Zubizarreta descartó que esta situación lleve a un proceso de desinversión. “La capacidad ya está instalada. Hay que defender lo que está, porque tampoco hay necesidad de más inversiones”, indicó.

Los dos procesos de inyección monetaria fueron, el año pasado, con la recuperación de índices de productividad como hacía tiempo no se obtenían, y durante el proceso de radicación de esta joven industria, cuando la Unión Europea era el comprador de biocombustible criollo, por excelencia.

Respecto al sostenimiento del plantel de trabajadores, el dirigente nada dijo. Si bien no es una exageración la cantidad de mano de obra que contiene, de manera directa, como sí sucede entre las Pymes (que producen solo para el mercado interno), el futuro es algo incierto. Es que luego de algunos años de status quo, con altísima capacidad ociosa y trabajando a pérdida, las empresas decidieron no apelar a algún recorte laboral recuperaron perspectivas de la mano de la exportación a EEUU; ahora, otra vez con vistas a una situación similar, habrá que aguardar que decisión adopta el empresariado.

Carbio está integrada por las empresas Aceitera General Deheza, Bunge, Cargill, Explora, Louis Dreyfus, Molinos Río de la Plata, Noble Argentina, Renova, Unitec Bio y Vicentín, la mayoría, radicadas en esta zona.

 

 

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