Dónde invertir pesos en tiempos de alta liquidez

La restricción a la compra de divisas generó una inusual abundancia de dinero en inversores que prefieren salirse de colocaciones tradicionales en plazos fijos, bonos y acciones, para dar pelea a la inflación


En el plano financiero, donde las tasas de interés para los depósitos a plazo fijo rondan el 1% mensual, son pocas las variantes tentadoras y, aunque es difícil hallar rendimientos seguros por encima del 20% del umbral de inflación, existen inversiones que permiten una renta que ayuda a defender el poder adquisitivo.

Con este horizonte, los analistas desestiman las acciones y los bonos soberanos, afectados por los abruptos cambios de precios y un panorama de desaceleración económica que no alientan a pensar en un mercado alcista en el corto plazo. Y, por supuesto, las restricciones para la compra de divisas extranjeras impiden en la práctica contemplarlas como una opción para los ahorros.

Por el contrario, la compra de bienes durables en pesos y algunos instrumentos financieros son más recomendados.

José Rozados, CEO de la consultora Reporte Inmobiliario, dice que “a partir de estas medidas cambiarias, nuevos emprendimientos que empezaron a venderse de una manera se volcaron a las ventas en pesos”.

“La más común es la obra desde el pozo, con un anticipo en dólares y el resto en pesos. Pero debe tenerse en cuenta que son pesos actualizables. Se está contemplando un determinado costo de construcción, que hoy es de u$s1.200 el metro cuadrado, al dólar oficial. Esto hay que expresarlo en pesos y contemplar el aumento de los costos a futuro”, agregó Rozados a Infobae.com.

En ese aspecto, el especialista recordó que “todavía no se terminaron de cerrar las paritarias de los obreros de la construcción, y hay otros rubros que también impactan en los costos finales”.

Por ello instó a buscar las oportunidades existentes y que requieren “ser muy racional y no confundirse en el mensaje. Los costos son en pesos, aunque impacten los dólares en rubros atados a precios internacionales”, como griferías o equipos de calefacción y refrigeración.

Rozados detalla que surge como opción inversora la de las “preventas en barrios privados, que admiten esta forma de organización en pesos” para saldar el costo del proyecto. El ahorrista “paga su terreno en 2 ó 3 años y después puede empezar la construcción, una vez finalizadas las obras de infraestructura del desarrollo, y a partir de allí se empiezan a pagar las expensas”.

El refugio del ladrillo

El operador inmobiliario Hugo Menella, presidente del Colegio Único de Corredores Inmobiliarios de la Ciudad de Buenos Aires (CUCICBA), expresó la incertidumbre que reina en el sector por los controles de la AFIP sobre el mercado de cambios. “El mercado está convulsionado con todas estas medidas, que no son muy claras y la gente se preocupa. Cualquier situación que crea inseguridad hace que la gente inmediatamente se retraiga”, afirmó.

Menella explicó a Infobae.com que los inversores que tienen los dólares esperan, mientras que aquellos que deben recurrir al crédito para completar el monto de una transacción también se enfrentan con la dificultad de hacerse de dólares a través de los bancos. “Se complica el mercado y la gente posterga las decisiones”.

Sin embargo, el agente inmobiliario piensa que “quedarse hoy con los dólares no parece oportuno ni seguro: la gente tiene grabado lo que ocurrió hace diez años” y añadió que “en la Argentina en los últimos 40 años el mercado está en dólares porque la gente ahorra en dólares y le da estabilidad. Recuerde que en ese lapso le han quitado 13 ceros a nuestra moneda”.

En ese aspecto, Menella ve como opciones convenientes “aquellas que ya estaban desde antes de las restricciones, como los fideicomisos al costo o ajustados por el índice de la Cámara de Construcción, así como las compras desde el pozo”.

En ese aspecto, recuerda que lo habitual es pagar en dólares “el costo para cubrir el lote, que fue pagado en dólares por el constructor, y después se pacta el saldo en pesos”.

“La gente si está líquida, tiene que volcarse al ladrillo. El ladrillo va a estar ahí, plantado al suelo, lo puede utilizar, lo puede alquilar y tener una renta. Guardar las divisas no es oportuno”, resume Menella.

Opciones financieras

Agustín Trella, portfolio manager de Puente Hermanos, explica que “los instrumentos que surgen como opciones son los fideicomisos financieros y los cheques de pago diferido”.

Los fideicomisos se pueden tramitar a través de una sociedad de Bolsa o de un banco, en el que el interesado tenga abierta una cuenta valores, aunque en este segundo caso las comisiones pueden ser algo mayores.

“Para los fideicomisos hay varias opciones. Nos inclinamos por aquellos que tienen calificación AAA. Pueden ser emitidos a varios plazos; por lo general ofrecemos a seis meses, es decir, un activo de corto plazo, con valores de deuda fiduciaria de clase A”, señala Trella a Infobae.com.

Esta calificación garantiza una inversión altamente segura, en lo que es una inversión conservadora, con una tasa de corte en torno al 14% anual de rendimiento en pesos. “Es una alternativa interesante contra el plazo fijo, porque tiene mercado secundario. Si uno quizás necesita el efectivo –dependiendo de la situación del mercado– puede conseguir el dinero al transarlo antes del vencimiento”, comenta el agente de Puente.

Los cheques de pago diferido se colocan en plazos que van de los 90 a los 120 días y están rindiendo un 14,3% anual. En este caso, los avalados por la sociedad de garantía recíproca son más seguros y por eso su tasa es un poco más baja. “Son posiciones conservadoras, reducen el riesgo, tienen menor volatilidad y están al alcance de todos”, expresa Trella.

Estas variantes son recomendables para un capital de unos 50 mil pesos, pero existen otras acordes para inversores institucionales, como las Letras que emiten las provincias, elegidas para empresas o compañías de seguros.

Los bonos de Neuquén, por ejemplo, ofrecen una tasa de corte de 13,5% en pesos a 94 días. También hay una Letra a 168 días, a tasa Badlar (tasa de referencia para depósitos de más de un millón de pesos, de 11,75%), más un diferencial de corte del 2,2% anual.

“Acciones no estamos recomendando en la cartera”, indica Trella, mientras que “en bonos, son interesantes los títulos de la provincia de Buenos Aires. Son instrumentos con una duración de menos de un año, con una tasa de interés de 9,5% anual en pesos”.

“Lo interesante son colocaciones en pesos pero que pagan al tipo de cambio oficial. Los bonos tienden a ser de 4 ó 5 años. Éstos permiten recuperar lo invertido a menos de un año”, subraya el operador de Puente.

También automóviles

Un sector que fue indirectamente beneficiado por las trabas al dólar fue el de los autos cero kilómetro. Muchos de los pesos que tenían como destino la compra de divisas para atesorar se volcaron a la compra de vehículos, dinámica que provocó un fuerte salto en los patentamientos del mes de mayo.

En este aspecto, la brecha entre el dólar formal, a $4,49 y el marginal o “blue”, a $5,90, se extiende entre ambas cotizaciones a un 30 por ciento. Y para los que tienen pesos en la mano, si se toma en cuenta el dólar marginal, los autos bajaron de precio en esa misma proporción.

Según la Asociación de Concesionarios de Automotores de la República Argentina (ACARA), en el quinto mes del año se registraron 75.824 unidades, lo que representa una suba de 11,5% contra igual mes del año pasado, para cerrar el mejor mayo de la historia.

La cifra contrasta con abril pasado, mes en el que hubo muchos feriados y se habían patentado 60.836 autos; el crecimiento llega al 25 por ciento.

Fuente: Infobae

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