Dreyfus fue blanco de la furia de un centenar de camioneros

Rompieron instalaciones e intentaron concretar un incendio. No se saben las razones de tan desmedida protesta. Algunos transportistas actuaron a rostro cubierto. Ya son tres las empresas exportadoras que sufrieron hechos de violencia


El pasado viernes, cerca de un centenar de camioneros causaron graves destrozos en la planta que la agroexportadora Dreyfusposee en General Lagos. Las supuestas demoras generadas desde la firma para la descarga de los transportistas habrían generado su ira. A pesar de la destrucción provocada, como roturas de computadoras, escritorios, sillas y hasta algún principio de foco ígneo, no hubo detenidos. Cabe destacar que los camioneros, muchos de ellos, actuaron con sus rostros encapuchados.

En poco más de 6 meses, los disturbios que se originaron en las principales terminales portuarias de la región parecen transformados en moneda corriente.

Todo comenzó en diciembre del año pasado, cuando algunas horas de demora en las descargas de camiones, generaron los graves incidentes que pudieron comprobarse en la planta que Cargill posee en Villa Gobernador Gálvez, donde tres vehículos fueron incendiados.

Posteriormente, a finales de enero, en la planta que Noble Argentina dispone en Timbúes, otro grupo de transportistas arremetieron contra la firma sin aceptar las explicaciones brindadas sobre las demoras en las descargas provocadas por la rotura de una cinta. Los camioneros la emprendieron contra las instalaciones provocando serios daños. Tampoco aquí hubo detenidos.

Cuando parecía que habían cesado este tipo de manifestaciones, volvió a suceder el último viernes en las instalaciones de Dreyfus, en General Lagos. Alrededor de las 18.30 de esa jornada, algunos camioneros comenzaron a tirar piedras, a lo que siguió lo ya descripto.

ON24 dialogó con, y explicó que todo comenzó el viernes alrededor de las 18.30, con una “reacción inesperada” por parte de los choferes.

“Sorprendió la reacción de esos transportistas porque pese a que había varios camiones, se trataba de un volumen normal para esta época de cosecha, aunque no más de 800 vehículos; en otras oportunidades ha habido más, la planta estaba descargando al ritmo habitual de 50 coches por hora”, afirmóLuis Zubizarreta, gerente Institucional de la firma.

Lo más curioso del caso es que se desconoce las razones de semejante protesta. “La planta estaba funcionando con toda su capacidad y una vez que se dispersaron los manifestantes, se siguió con la descarga, no había nada que no funcionara ni demoras pronunciadas”, reafirmó Zubizarreta.

“Por suerte no produjeron ningún daño físico a las personas que se encontraban en el lugar, solo rompieron algunas oficinas y hasta hubo un intento de incendio que no prosperó. Hay que destacar el trabajo de la policía provincial y la Prefectura Naval que tuvieron un accionar rápido”, agregó.

La planta de Dreyfus, de General Lagos, como la mayoría de las restantes agroexportadoras de la región, se adecuaron a las exigencias impuestas por el Ministerio de Trabajo de la provincia en lo relativo a las medidas de seguridad e higiene laboral en las playas de estacionamiento, por lo que si la protesta se debía a ello, tampoco cuenta con un argumento válido.

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