El peronismo sanlorencino sale del ostracismo: duro cruce de Soledad Chiodín a Juárez y compañía

“Los candidatos avalaron, sin tapujos, la conducción del representante de las corporaciones”, expresó la militante de Nuevo Encuentro, quien llamó a la reflexión y a defender el modelo kirchnerista


Invitamos a los compañeros que cayeron en el error, o deslumbrados por las cómodas garantías estructurales de la obscena financiación de la campaña, a que reflexionemos y tengamos la autocrítica necesaria sobre los errores que condujeron a tamaña derrota electoral”.

Esto es parte de un documento emitido por la militante de Nuevo Encuentro, sector interno del Frente para la Victoria, y ex candidata a concejal de San Lorenzo, Soledad Chiodín, analizando la magra performance obtenida por el peronismo, en esta ciudad, el pasado domingo.

Sin mencionar con nombre y apellido a dirigente alguno, los considerandos están dirigidos, en especial, a Herme Juárez, quien durante todo el proceso preelectoral se auto tituló “conductor del peronismo sanlorencino”, sin que nadie lo eligiera como tal ni lo cuestionara luego de promocionarse como tal.

Peleado con Raimundo, a quien apoyó en la elección que lo depositó en la intendencia (2007), Juárez se alió con su archienemigo Armando Traferri(una vez que volvió a convertirse en senador) y comenzó a elaborar una dislocada estrategia electoral que siempre lo tuvo a él como protagonista, a pesar que terminó por postularse a nada.

Claro que ese sitio de honor que ocupó, y con el cual satisfacía una necesidad surgida desde sus propias entrañas en una especie de superyó alienado, tenía un costo, y era precisamente económico. Gran parte de la campaña electoral del justicialismo sanlorencino fue solventado con fondos que él mismo desembolsó, supuestamente de sus propios recursos o, como dicen muchos, de alguna otra parte.

“Como frente político de la ciudad de San Lorenzo (Nuevo Encuentro), en el que confluyen distintas fuerzas y militantes referenciados, identificados con el proyecto nacional iniciado por Néstor Kirchner, hemos participado de las internas abiertas y de su lista definitiva siempre dentro del Frente Para la Victoria. Esta participación es el resultado de los pasos dados: la toma de posición y decisión, de la coherencia política y la defensa del Frente Para la Victoria como frente electoral del campo popular”, comienza Chiodín relatando en su comunicado, a modo de introducción, para luego acusar: “En un sentido contrario, el Frente Para Victoria de San Lorenzo, fue el escenario elegido por los detractores de las políticas nacionales y autoproclamados referentes de los ‘90para colocar a sus candidatos; por el establishment que lo usaron y utilizaron para sus fines electorales negando la conducción política de Cristina Fernández de Kirchner y que sin tapujos avalaron la conducción del representante de las corporaciones”.

A buen entendedor, pocas palabras. La mención alude, además de Juárez, a los candidatos locales que encabezaron las fórmulas a intendente, Hugo Bruscaglia, y a concejal, Alejandro Cabral, éste último, incluso, identificado con La Cámpora, una agrupación de extracción ultra kirchnerista (tiene a Máximo como principal líder), pero que en San Lorenzo no dudó en dejar su base ideológica de lado para fichar por Juárez y beneficiarse con su financiación.

Así lo entiende Chiodín y pide reflexión y autocrítica.“Invitamos a los compañeros que cayeron en el error, o deslumbrados por las cómodas garantías estructurales de la obscena financiación de la campaña, a que reflexionemos y tengamos la autocrítica necesaria sobre los errores que condujeron a tamaña derrota electoral, para construir definitivamente una alternativa política que dignifique tanto esfuerzo realizado por el pueblo que consagren los sueños de Néstor y Cristina, que son esos de animarse a la rebeldía contra los poderes establecidos”.

Y para fijar su posición durante todo el proceso pre electoral, la dirigente de Nuevo Encuentro aclara: “Nuestra participación electoral siempre fue negando esta conducción, respetando la idea, la ideología y los preceptos que nos movilizan todos los días a luchar por la justicia social; jamás nos sometimos como militantes a la humillación política de olvidar la pertenencia partidaria e ideológica para consumar la victoria de los representantes de la década perdida; no hay cargo político que valga tanta derrota dirigencial y no existe liderazgo posible para conducir los destinos del pueblo si quien dirige es su enemigo”.

“Desde este lugar continuamos adelante, caminando, militando, unidos y organizados, construyendo organización popular”, finalizó Chiodín.

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