Época de rosca

Pullaro y la teoría “Niky Cantard” para abrazar fuerte a Karina Milei

Pullaro y la teoría “Niky Cantard” para abrazar fuerte a Karina Milei

Maximiliano Pullaro y Karina Milei ayer en Rosario Foto Alan Mozóz RS3
Maximiliano Pullaro tiene un acuerdo casi cerrado con La Libertad Avanza para neutralizar el voto violeta y blindar el territorio santafesino. Mientras el Socialismo exhibe fisuras y el peronismo debate su destino atado a la interna nacional, la rosca acelera hacia el cierre de listas.
30-10-2026 09:42 AM
Maximiliano Pullaro tiene un acuerdo casi cerrado con La Libertad Avanza para neutralizar el voto violeta y blindar el territorio santafesino. Mientras el Socialismo exhibe fisuras y el peronismo debate su destino atado a la interna nacional, la rosca acelera hacia el cierre de listas.

Por Nicolás Carugatti

La rosca política en la provincia de Santa Fe está al rojo vivo. Lejos de cualquier letargo, el tablero provincial transita por dos andariveles paralelos y bien diferenciados que definirán el mapa de poder: por un andarivel corre la negociación entre Unidos para Cambiar Santa Fe y La Libertad Avanza (o, en términos personales, la sintonía fina entre Maximiliano Pullaro y Javier Milei); por el otro, la búsqueda de unidad del peronismo santafesino, un laberinto mucho menos lineal condicionado por la disputa de tres jefes nacionales —Sergio Massa, Axel Kicillof y Cristina Fernández de Kirchner— que buscan consolidar sus armados para disputar la presidencia en 2027.

Dos imágenes recientes graficaron con crudeza el momento. La primera se dio en Rosario, en el marco de las rondas de negocios del RIGI: una foto de alto impacto donde Karina Milei y ministros de peso como Luis “Toto” Caputo y Diego Santilli compartieron escena con diez gobernadores. En el centro exacto de la postal, en su carácter de anfitrión institucional y líder regional, se ubicó Maximiliano Pullaro. Pero el dato político que sacudió la modorra de los operadores estuvo en el extremo derecho del encuadre: la presencia de la diputada nacional Romina Díez, persona de máxima confianza de “El Jefe” y dueña indiscutida del armado electoral libertario en Santa Fe.

Una foto que no habla, grita.

De esa imagen se pueden inferir muchas especulaciones, pero en la alta política la información manda: en las mesas principales tanto de Cambiemos como de La Libertad Avanza aseguran que el acuerdo electoral entre Pullaro y los libertarios está cerrado en un 99 por ciento.

La teoría “Niky Cantard” y el pragmatismo del gobernador

Para entender por qué el gobernador radical decide abrazar con fuerza el esquema de Karina Milei hay que desempolvar un axioma clásico de la política electoral santafesina: el caso “Niky Cantard”. En las elecciones legislativas de 2017, Albor Cantard —un dirigente universitario prácticamente desconocido para el gran público santafesino— encabezó la lista de diputados nacionales de Cambiemos y arrasó en las urnas empujado pura y exclusivamente por la marca de Mauricio Macri en su mejor momento.

Niky Cantard festejo con Gisella Scaglia

Pullaro, que de analfabeto político no tiene un pelo, comprende a la perfección el peso de ese antecedente. Sabe que la marca violeta de Milei, aun sin candidatos rutilantes ni estructuras territoriales pesadas, tiene un piso electoral autónomo y peligroso que en cualquier escenario de tercios puede licuar la hegemonía de Unidos o abrirle una ventana involuntaria al peronismo.

El departamento San Lorenzo funciona como un laboratorio perfecto de esta dinámica. En la última contienda de concejales, La Libertad Avanza cosechó el 14% de los sufragios compitiendo únicamente con el sello partidario y sin desplegar una campaña territorial activa; un caudal impresionante para una boleta casi sin caras visibles. Lo propio se verificó en la elección departamental a constituyentes: allí Armando Traferri se impuso con el 18,8% de los votos, Leonardo Raimundo —en su primera incursión fuera del ejido urbano municipal— cosechó el 17,15% y la joven influencer libertaria Eugenia Rolón capturó el 11,31%, consolidando un escenario de tres tercios donde fragmentarse equivale a perder.

Eugenia Rolón y Karina Milei

Nadie puede llegar a febrero con los votos dispersos. A la dirigencia tradicional lo que menos le gusta es sentarse a negociar a ciegas en el frenético cierre de listas sin tener los pájaros encerrados en la jaula. El pacto con los libertarios neutraliza esa fuga por derecha y le garantiza a Pullaro el control de la arquitectura provincial. A cambio, los operadores de LLA hicieron un único pedido explícito de pureza: competir con candidato propio para la senaduría del departamento Belgrano, postulando al actual intendente de Las Rosas, Javier Meyer.

Ruido interno en Unidos: Catalini frena y Clara García equilibra

El avance del entendimiento con los libertarios genera costos y tensiones inocultables hacia adentro de la coalición gobernante. El Partido Socialista observa con incomodidad la derechización de la alianza electoral y ya empezó a cobrar peaje en la Legislatura provincial. La muestra más nítida de ese malestar fue la falta de votos para aprobar la reforma procesal penal, empantanada por las objeciones públicas de legisladoras de peso como Lionella Catalini.

Consciente de que no puede descuidar el equilibrio de su coalición fundacional, Pullaro ensaya maniobras de compensación milimétricas. Para descomprimir la tirantez con la bancada socialista, el gobernador subió al estrado principal a la presidenta de la Cámara de Diputados, Clara García, durante el acto de firma del convenio para la construcción de la tercera mano de la autopista Rosario–Santa Fe en el tramo de San Lorenzo a Timbúes. Obra pública pesada, visibilidad institucional y contención política para aplacar el fuego amigo.

El peronismo y el dilema de las PASO

En la vereda de enfrente, el peronismo santafesino transita horas de incertidumbre, aunque la búsqueda de unidad resulta incesante. Los intendentes y jefes comunales que participaron de la reciente cumbre porteña con Axel Kicillof en el Banco Provincia lo sintetizan sin vueltas en estricto off the record: “Esto se ordena de arriba para abajo; si hay unidad arriba, abajo nos ordenamos”.

Sin embargo, ese ordenamiento enfrenta una traba determinante: el factor de las elecciones primarias. Una cosa es encarar negociaciones de listas provinciales con la válvula de escape de las PASO a nivel nacional, donde las distintas corrientes pueden medir fuerzas sin romperse; otra diametralmente opuesta es enfrentar el cierre de listas santafesino de febrero con las PASO suspendidas a nivel federal.

En un escenario sin primarias, las diferencias entre el kirchnerismo duro, el massismo y el peronismo del interior alcanzarán su punto más crítico, convirtiendo el armado en un juego de suma cero donde nadie querrá regalar una foto de unidad si no se le garantiza protagonismo real. Con el reloj corriendo hacia febrero y las certezas cotizando en alza, la política de Santa Fe empieza a ordenar sus trincheras.

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