Juego clandestino

Abogado de Traferri dice que “los fiscales persiguen una consigna política”

José Luis Vázquez advirtió que iba a presentar la renuncia en caso si el senador sanlorencino no hacía una acción penal contra Schiappa Pietra y Edery. "Los fiscales tienen la intención deliberada de incumplir con lo que la ley manda"


Vázquez y Traferri en la conferencia de prensa realizada en Rosario.

“Yo creo que los fiscales no se detienen porque tienen un modo de seguir refiriéndose a Traferri como investigado. Y la cuestión es que no lo pueden investigar porque el Senado no receptó el pedido de desafuero. De esta manera ellos tienen material para seguir batiendo el parche contra Traferri, que es la consigna política que tienen. Esto es absolutamente político. La denuncia refiere al dolo al que incurren”, señaló José Luis Vázquez, abogado del senador por el departamento San Lorenzo, sobre la denuncia penal presentada contra los fiscales Luis Schiappa Pietra y Matías Edery, por los delitos de abuso de autoridad e incumplimiento de los deberes de funcionario público.

Vázquez sostiene que los funcionarios judiciales actuaron de manera dolosa, a sabiendas de que estaban violando la ley, para perjudicar al senador Armando Traferri en la causa de juego clandestino. Confió que su representado “no quería hacer la denuncia. Lo definimos el lunes de la semana pasada, cuando yo le dije «Armando, si no presentás la denuncia yo renuncio a seguir asesorándote». Yo tengo deberes de Estado como abogado. Si yo veo un delito no puedo dejar de denunciarlo. «Buscate otro abogado, que hay 7800 más en el Colegio de Abogados de Rosario». Entonces sí decidió presentar el miércoles la denuncia”.

Según argumentación técnica esgrimida por el abogado de Traferri, “el artículo 29 del Código Procesal dice que rechazado el desafuero, el fiscal declarará que no se puede proceder y archivará la causa. Esto fue el pasado 18 de diciembre. Se lo pedimos a los fiscales de todas las formas posibles. También al fiscal general, a la fiscal regional, a la auditora de gestión, al auditor de gestión ad hoc de Santa Fe. No hubo caso. Esto implica que tenían la intención deliberada de incumplir con lo que la ley manda”, advirtió.

 

Para Vázquez, los fiscales Edery y Schiappa Pietra incurrieron en múltiples contradicciones durante el proceso investigativo. Entre ellas, “en la versión taquigráfica remarcada por los propios senadores. Es mentira que sacaron del celular de (Leonardo) Peiti la foto de Traferri con el nieto en un asado: estaba en un pen drive que le secuestraron a la secretaria de Peiti. También es mentira que Peiti salió de Rosental para entrevistarse con Traferri: dijo «salí de Rosental, fui al banco y luego tenía que verlo al Pipi porque después iba a reunirse con el gobernador»”.

Vázquez recordó que durante la exposición de los fiscales en el Senado, el legislador Joaquín Gramajo le dijo a Edery: “«Perdóneme fiscal, pero acá dice otra cosa. Yo prefiero que en vez de escuchar las conversaciones, que no me haga la glosa porque acá se escapan errores». En ese momento creo que la mayoría de los senadores cayeron en la cuenta de que estaban enfrentándose a un armado y a un relato”, enfatizó el abogado de Traferri.

“Aquella vez también dijeron que Traferri se había entrevistado con el fiscal general (Jorge Baclini) en relación a Peiti. Y el fiscal general que estaba sentado ahí mismo, dijo que nunca habló con Traferri”, desmintió Vázquez. El pasado 17 de diciembre, Edery y Schiappa Pietra llegaron al Senado escoltados por tropas de elite. “Es patético que hayan caído con 25 hombres de las TOE, con armas largas, pasamontañas y rodilleras. Con equipos de alto combate al Senado de Santa Fe”, cuestionó el letrado.

Vázquez calificó como “fantochada” la declaración del entonces fiscal Gustavo Ponce Asahad apuntado por sospechas de haber recibido coimas para promover el juego clandestino en el sur de la provincia de Santa Fe. “Varias veces le dijeron «te acordás, como decíamos, lo que nos dijiste». La demostración más estridente de los delirios compartidos entre Ponce Asahad y los fiscales en medio de una maraña de mentiras. Ponce Asahad es otro personaje de fantoche. Cuando terminó aquella audiencia, Ponce Asahad dijo «bueno, ¿y mi domiciliaria?» (El abogado) Mellado se corrió al escritorio y se notó claramente en la gestualidad que le dijo «cállate, cállate»”.

A Vázquez también le resuena el hallazgo del celular que descartó Maximiliano “Cachete” Díaz tras perpetrar el crimen de Enrique Encino en el Casino City Center. “Y la casualidad de las casualidades fue el aterrizaje de nuestro jefe de Inteligencia (NdR: en referencia al ex ministro Marcelo Sain) en esa audiencia” del 16 de enero del año pasado. “Ésa fue la madre de todas las batallas. Ahí se gestó en monstruo, ese connubio entre Sain, la causa de Cachete y el homicidio en el Casino. Ahí comenzó a gestarse esta verdadera porquería”, afirmó.

 

Entendió Vázquez que el desplazamiento de Sain del ministerio de Seguridad no modificó el escenario de la puja por incriminar a Traferri en la causa por juego clandestino. “Sain dejó de ocupar el escritorio pero no dejó de ocupar el lugar. Un ministro que es reemplazado por su mano derecha, en un lugar en donde no se mueve ni una persona ni un papel, no habla más que de continuidad. Jorge Lagna, que es un político de raza, no movió ni un papel. Y ahora Sain vuelve al Organismo de Investigaciones, con lo cual está todo muy claro”, insinuó.

 

Disputa política

“Yo creo que está Perotti detrás de todo”, evaluó Vázquez. Y recordó que en tiempos de campaña electoral “cuando se establece el apoyo a Perotti, con la conjunción de todas las fuerzas del peronismo, no solamente Traferri armó toda la estructura, sino que en departamento San Lorenzo fue en donde sacó más votos”.

“Entonces Traferri habló con Perotti -prosiguió Vázquez- y le manifestó que le gustaría que su espacio participe en la gestión. Ese deseo del senador no se cumplió jamás. Acá el político provincial con peso específico es Traferri, experimentado y con mucho pavimento recorrido”, manifestó.

“Entiendo que Perotti es un caníbal de la política -lo definió Vázquez-, porque obviamente sin el tobogán que le facilitó Traferri no habría podido llegar a la gobernación. Como es un caníbal, ocurre algo que en psicología se llama «miedo del sillón»: cuando alguien se sienta en un sillón sin habérselo ganado, vive en crisis permanentemente aterrorizado. Alguien que sabe que no tiene los quilates, el peso, la personalidad o el carácter para estar en un lugar, vive aterrorizado”, concluyó el abogado del senador provincial por el departamento San Lorenzo.

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