El calvario de una sanlorencina que vive escondida por miedo a su ex marido

Flavia es una joven de San Lorenzo que, con tres hijos a cargo, vive escondida y así pasará las Fiestas. Denunció a su marido antes y después de que éste quemara su casa y la atacara varias veces; pero él sigue libre.


En diálogo exclusivo con FM Vale, Flavia Panario contó en detalle el calvario que vive desde principios de octubre de este año, cuando decidió separarse de su marido.

“La separación se dio después de descubrir que él tenía un problema serio de adicción. Puntualmente decidí que se vaya de casa tras muchas discusiones y situaciones violentas. Nos separamos a principios de octubre”, contó Flavia y agregó: “El 10 de octubre volvió a casa y estaba enloquecido. Rompió cosas e hizo destrozos. Incluso cortó cables y conexiones eléctricas para dejar expuestas y que yo o los nenes nos electrocutemos”.

El sufrimiento de Flavia no terminó allí, puesto que a las escenas de violencia vividas con su marido debió sumarles el desinterés de la policía, que en reiteradas oportunidades “me dio la espalda”. “Hice varias denuncias y nunca pasó nada. Ya no creo en la policía realmente; tampoco en varios funcionarios (no precisó quiénes ni de qué Estado en particular) porque nadie hizo nada”, dijo la mujer.

Prueba de ello es lo sucedido semanas atrás. “El 5 de diciembre mi ex marido, Leandro A., me amenazó con quemar mi casa. Me dijo que la iba a destruir, a mí y a mis hijos. Hice la denuncia y sólo tres días después me encontré con la casa totalmente quemada y destruida”, contó Flavia y siguió: “Cuando llegué a mi casa y la vi quemada no podía más de la bronca, de la impotencia, del dolor. Estaban los bomberos apagando algo que se podía haber evitado”.

“Hoy estoy escondida, con miedo y sin saber qué hacer. Me prestaron una casa por dos meses pero después no sé dónde voy a ir. Además de traerme conmigo a mis hijos me traje a mi madre, que también fue amenazada”, dijo Flavia. “Encima vienen las Fiestas y los chicos preguntan qué pasa, por qué estamos así. Es algo durísimo”, se lamentó entre lágrimas.

Luego de varias denuncias y llamados sin respuesta al 911 la “mano” de la Justicia llegó recién el 12 de diciembre. Sesenta días después de la primera denuncia de Flavia el Juzgado de Instrucción de San Lorenzo libró una orden de captura sobre Leandro A., de 37 años, el cual aún hoy se encuentra prófugo.

“¿Quién se va a hacer cargo de mis hijos si a mí me pasa algo? ¿Por qué no escuchan mis denuncias?”, se preguntó por último Flavia.

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