El complejo sojero tendrá una baja de hasta 50% en su producción

Los datos fueron reflejados por empresarios del sector. Con una capacidad ociosa semejante, el futuro se muestra incierto. La mala cosecha, es el principal motivo.


El futuro económico del complejo sojero asoma, al menos, como complicado. Dirigentes empresariales entienden que sobre la base de la actual coyuntura, y con vista hacia fin de 2012, la capacidad ociosa promediaría por encima del 50 por ciento.
En la actualidad, la situación no es mucho mejor, ya que en plena cosecha gruesa, esa misma capacidad ociosa transita entre el 25 al 35 por ciento.
Tanto la Cámara de la Industria Aceitera de la República Argentina (Ciara) como la Cámara de Actividades Portuarias y Marítimas del Gran Rosario (Capym) sostuvieron las dificultades por las que atraviesa el sector.
Para esta última, la inactividad actual es del 35 por ciento sobre la capacidad de acopio y molienda instalada.
“Desde 2007 en adelante, el sector impuso una fuerte inversión que hoy no se condice con los resultados esperados. La caída en los porcentuales de la actual cosecha de soja, y otro tanto con lo sucedido con el maíz y el trigo, todo producto de los meses de sequía atravesados, hizo que la cantidad de materia prima se redujeran drásticamente, y con ello, el nivel de producción”, expresó Guillermo Wade, gerente de Capym.


Respecto al futuro, el dirigente fue más drástico. “Si esto sigue así, es muy probable que desde octubre en adelante, y hasta la próxima campaña gruesa, las empresas trabajen con una capacidad ociosa extrema”. Cabe destacar que la próxima campaña recién se iniciará en marzo 2013, un dato no menor.
Para Alberto Rodríguez, director ejecutivo de Ciara, el panorama para la industria aceitera es también complicado, aunque algo más alentador. Al menos, las cifras sobre capacidad ociosa se reducen algo. “Calculamos que girará en un 25 por ciento”, indicó.
Ambos coincidieron en reclamarle al gobierno nacional la posibilidad que las terminales portuarias e industrias aceiteras accedan a la importación de lotes de soja importada liberadas de las actuales cargas tributarias.
De esta manera, esa capacidad ociosa derivada por la merma de la actual cosecha nacional, podría reajustarse con materia prima proveniente desde el exterior, en especial, de Bolivia, Paraguay y Uruguay.
“Hoy, adquirir esa soja, por las tributaciones impuestas, es antieconómico. Lo paradójico es que igual atraviesan la Hidrovía, viene en barcazas por el Paraná hasta los puertos ubicados en la región y se la embarca en buques que parten hacia el exterior, donde es molida. Si se avala una baja tributaria, aunque excepcional por las razones esgrimidas, esa materia prima se podría utilizar acá y el valor agregado serviría para sostener la actividad industrial”, resumieron ambos dirigentes.
El complejo sojero del cordón industrial tiene una capacidad instalada para molienda de soja de 50 millones de toneladas anuales. De acuerdo a las previsiones, para este año, como máximo, se podría llegar a disponer de poco más de 30 millones de toneladas.

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